lunes, 30 de marzo de 2009

Manifestació a Barcelona:Que la crisi la paguin els rics 28-3-2009

Editem aquest vídeo de la manifestació de Barcelona amb motiu de la protesta mundial contra la crisi, dies avans de la reunió dels liders del G-20 a Londres.


Hem agafat les fotos per la confecció del vídeo de Kaosenlared, i la música a Manu Chao.


jueves, 26 de marzo de 2009

MANIFIESTO CONTRA EL DESMANTELAMIENTO DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

EL PDI Y EL PAS ANTE ELPROCESO DE BOLONIA




Fuente original del manifiesto AQUÍ


Desde hace muchos años, con independencia de las respectivas adscripciones ideológicas, los hombres y las mujeres que trabajamos en la universidad sostenemos que resulta imprescindible e inaplazable una reforma que ponga fin a su progresivo deterioro. La implantación del Plan Bolonia, presuntamente, vendría a ser la respuesta a este deterioro. Eso es lo que se nos ha dicho. Lamentablemente, pensamos que no es así.

La implantación de este Plan es, en realidad, una imposición que no ha contado con los agentes y las agentes que están directamente implicados, y el deterioro se está abordando sin que se haya hecho un auténtico diagnóstico del estado actual de la universidad. A estas alturas, lo que se puede afirmar irrefutablemente es que se está desguazando la universidad pública, que se está supeditando el funcionamiento a los dictámenes del mercado y que se está derrochando el conocimiento en la medida en que es tratado como una mercancía. En definitiva, se está decretando un cambio del modelo de universidad sin que ninguno de sus impulsores y defensores haya explicado todavía cuál es el eje sobre el que pivota este modelo y hacia dónde debe llevarnos.

Lo único que hemos oído reiteradamente, cada vez en un tono más autoritario, es que el Plan Bolonia permitirá el avance del conocimiento científico, la compatibilidad de las titulaciones y la movilidad de estudiantes, PDI y PAS por todo el territorio de la Unión Europea, o la integración de los graduados universitarios en el mercado laboral europeo, en el cual se supone que prácticamente todo el mundo encontrará un trabajo cualificado al acabar los estudios.

¿Alguien puede disentir de estos propósitos? Obviamente, nosotros creemos que nadie. Pero lo que no nos dicen es que bajo una reconversión docente y pedagógica que, según afirman, ofrece innumerables oportunidades de reforma de los estudios universitarios y un cambio en los hábitos de trabajo del PDI, el PAS y los estudiantes, se nos sustrae, a los protagonistas de la vida universitaria, la posibilidad de reflexionar lúcidamente sobre las decisiones que se están tomando y las consecuencias que tendrán en la configuración de la universidad pública.

Los acontecimientos de este curso en varias universidades del Estado protagonizados por los estudiantes han tenido el acierto y el coraje de denunciar y de poner en la escena pública la carencia de recursos disponibles y el estado de precariedad intelectual y docente hacia el cual nos dirigimos, estado que pretende transformar el conocimiento en simples competencias y habilidades, evaluables principalmente según criterios de rentabilidad empresarial. Brevemente, estos acontecimientos y este coraje estudiantil han removido las expectativas y esperanzas privatizadas sacudiendo la pasividad de muchos de nosotros, que hemos decidido salir de nuestro aislamiento y, de manera colectiva, involucrarnos activamente ante los retos de futuro que la universidad habría de afrontar si quiere hacerlo con responsabilidad. Las protestas estudiantiles han sacado a la luz pública las críticas y reflexiones que hasta ahora sólo existían en los pasillos, a manera de ritual, exponiéndolas en un debate abierto de una manera valiente. Pero a la vez, la respuesta ofrecida por los órganos de gobierno de las universidades se ha orientado a menudo hacia el descrédito y el rechazo de sólidos argumentos y hacia la criminalización de las prácticas y de las personas implicadas en el proceso de discusión del Plan Bolonia con la intención de impedir la emergencia de alternativas y de abortar cualquier proceso de reflexión pública, compartida y democrática: son ejemplo claro las denuncias penales y el desenlace de las medidas sancionadoras a los alumnos de la UAB.

La historia demuestra que la comunidad universitaria no puede quedar al margen de ninguna situación crítica que la afecte. Por eso reclamamos participar en un debate colectivo sobre su futuro. Tantos años y tantos planes y cambios de toda clase, todos tan torpes, nos han vuelto por fuerza escépticos: el futuro de la enseñanza superior y de la investigación científica no puede estar consignado exclusivamente en espacios difusos de decisión ni en gabinetes tecnocráticos que sólo funcionan mecánicamente y rinden cuentas de una manera autárquica.

Es urgente y necesario mejorar nuestro sistema educativo de cabo a rabo, con la participación generosa de todo el mundo. Es por esto por lo que hace falta abrir un debate que no se haga de espaldas a los estamentos de la Comunidad Universitaria, sino que propicie la participación.

La tan reiterada crisis de la enseñanza, que tanto escandaliza a los políticos y que ayuda a llenar de polémicas los medios de comunicación, demasiado a menudo desfigura diferentes aspectos que, con el pretexto de una reforma pedagógica, enmascaran, verdaderamente, una reforma del modelo de universidad. Amparándose en el Espacio Europeo de Educación Superior como si fuera una fuerza de la naturaleza que nadie puede parar porque es resultado de las circunstancias, tampoco se nos dice que la implementación de este Espacio acentuará:

1. El progresivo secuestro de los espacios de pensamiento crítico y el embargo de las capacidades reflexivas y creadoras de estudiantes y profesorado, con la adecuación de contenidos y ritmos frenéticos de los planes de estudio a la lógica de un discurso capitalista de última generación, hoy en profunda crisis y posiblemente ridiculizado por mucho tiempo.

2. La adecuación de la producción y el uso del conocimiento a las leyes del mercado, transformando el pensamiento en meras habilidades, y convirtiendo la formación intelectual en simple mercancía.

3. La insuficiencia de transparencia en la planificación y gestión del día a día de la Universidad, a menudo inmersa en prácticas irrespetuosas con la legalidad vigente que obstaculiza la participación, convertida en un simulacro por la pura prevalencia de operaciones formales y de procedimiento. A manera de ejemplo, destacamos la irregularidad de determinadas figuras contractuales, el incumplimiento de la carga lectiva reconocida en los convenios o la recomendación de la Sindicatura de Cuentas de la UAB para que ajuste sus actividades contables a la legalidad.

4. La extralimitación de las relaciones jerárquicas y de las diferencias de condiciones laborales dentro del PDI y del PAS; la intensificación de las relaciones de poder; la extensión de la sumisión; la colisión de intereses que se resuelven arbitrariamente, prescindiendo de instancias formales; y la utilización de la institución pública para lucros privados, con la creación de un entramado de fundaciones y entidades participadas, másteres privados, etcétera.

Es por todo esto por lo que no nos resignamos a la oferta oficial de una pasividad cómplice y por lo que optamos, en cambio, por una actividad creativa, constructora de alternativas siempre abiertas. Queremos participar en la creación de un espacio abierto de discusión, no mediatizados por principios innegables ni por normatividades inmutables, para intervenir como agentes activos, como hasta ahora lo han sido los y las estudiantes, con la voluntad de ser interlocutores e interlocutoras.

Os emplazamos, pues, a trabajar para hacer realidad estas voluntades y hacemos un llamamiento a la participación activa en este diálogo. El próximo sábado 14 de mazo, a las 10.30 h, PDI y PAS de las universidades catalanas nos encontraremos nuevamente en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona para definir las actuaciones inmediatas. De igual manera, los abajo firmantes de este manifiesto también hacemos un llamamiento a la participación activa en las movilizaciones universitarias del próximo jueves, 12 de marzo.




martes, 24 de marzo de 2009

Attac España ante la detención de Enric Duran


Comunicado de ATTAC España

Hace unos días fue detenido Enric Durán, quien, según sus propias palabras, “expropió” 492.000 euros a 39 entidades bancarias del Estado Español a través de 68 operaciones de crédito que no pagará. Con ello, Enric quería demostrar, y vaya si lo logró, la ligereza y la facilidad con que las entidades financieras han concedido créditos a diestro y siniestro, sin la más mínima evaluación de la solvencia de los prestatarios y la viabilidad de los proyectos financiados, poniendo por delante de todo su codicia sobre la ruleta del casino en que han convertido la economía mundial. Enric no ha hecho esto para enriquecerse personalmente. Por el contrario, está dedicando el fruto de la expropiación a buenas causas, relacionadas con la lucha anticapitalista y altermundista (http://www.17-s.info/).

Desde ATTAC queremos solidarizarnos con Enric y su causa, muy cercana a la que persigue nuestra organización desde hace más de 10 años: el control democrático de los mercados financieros y el activismo ciudadano. En estos tiempos que corren, donde la crisis sistémica lo está inundando todo, acciones como las de Enric deberían ser objeto de reconocimiento social. ¿Por qué? Por que ponen al descubierto y en evidencia los mecanismos de dominación del gran capital sobre las vidas de buena parte de la población. Y lo que es peor, que esta tarea de empobrecer a la mayor parte de la población se está desarrollando con la connivencia de los poderes públicos, a través de planes de rescate multimillonarios para tapar agujeros negros de este universo financiero que sólo beneficia a unos pocos. Todavía estamos por ver gestores públicos o de entidades financieras responder ante la justicia por los daños reales derivados de su irresponsabilidad/ilegalidad. Mientras tanto, una familia hipotecada a la que le resulta imposible hacer frente al pago de su deuda, se le embarga su casa, se le desahucia y a otra cosa mariposa.
¡¡LIBERTAD PARA ENRIC DURÁN, YA!!

domingo, 22 de marzo de 2009

Por soñar que no quede




Antonio Fuertes Esteban
Ciudadano del Mundo


Una tarde cualquiera de primavera...

He soñado que otra forma de hacer política era posible...
que proponía otro mundo posible en todos los foros, municipios y parlamentos,
que llevaba en la cabeza y corazón al Mundo y no una Nación o grupo de interés...

He soñado que se constituía el Partido de la Ciudadanía Mundial, que fomentaba la organización de la sociedad civil mundial como base de su acción política.

Un partido que defendía mundialmente los intereses de los silenciados, vulnerables y desheredados, promovía la paz, la justicia e igualdad y el respeto al medio ambiente y la solidaridad con las nuevas generaciones.

Un partido que proponía y promovía la constitución de unas Naciones Unidas auténticamente representativas y con un Parlamento Mundial formado por políticos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos de todo el mundo. Que resolvía sobre asuntos de interés común de la Humanidad.

Cuya razón de ser no era tomar el poder ni gobernar, sino difundir en foros sociales y políticos las ideas altermundistas, controlar a los poderes establecidos y contribuir a que tomaran mejores decisiones en beneficio de todos.

Era fundado en una gran asamblea de movimientos sociales de todo el Mundo con el propósito de defender mundialmente una carta de principios basados en valores de libertad, justicia, igualdad y solidaridad, y como salvaguardia de los derechos humanos.

En sus estatutos constitutivos figuraban normas claras para que en su seno nadie pudiera ejercer dominio sobre nadie, ni se lucrase en base a su condición de representante o electo. Los principios de lealtad, representación acorde con directrices mundiales establecidas y programas locales, responsabilidad y rendición de cuentas eran los que prometían, seguían y defendían los cargos electos del PCM en todos los parlamentos, consejos municipales..etc en que actuaban como representantes.

Su actividad política estaba libre de cualquier tipo de condicionamiento y no se debía a ningún tipo de poder externo, ya que sus únicos sistemas de financiación eran las cuotas o donaciones de sus afiliados y afiliadas y no podía recibir financiación de bancos o grupos económicos de presión ni subvenciones gubernamentales.

La representación de cargo estaba continuamente supeditada a la confianza ciudadana y la rotación era frecuente. En el currículum de los aspirantes figuraba la capacidad, pero sobretodo la lealtad y la honradez.

Los representantes del PCM exponían motivos y propuestas y se implicaban en los temas clave para el desarrollo de las políticas altermundistas en todos los niveles de representación y estaban por la faena, nunca por el teatro mediático o por la lucha fraticida o los contubernios políticos. Pronto la gente empezaba a distinguirlos de los demás y los representantes de los partidos nacionales tradicionales habían de ir copiando sus modos ante el prestigio que esta actitud daba.

En el PCM nadie miraba a los otros y se preguntaba ¿de donde vendrá? Sino que se preguntaba ¿qué podremos hacer juntos? Y todos los sectarismos habían desaparecido por medio del diálogo y la unidad en la acción.

Por otra parte los poderes fácticos y mediáticos mundiales ya no podían silenciar la voz de los ciudadanos y ciudadanas críticos, ya que esta voz estaba en los parlamentos y los principios y derechos humanos eran proclamados sistemáticamente desde las tribunas parlamentarias por dignos/as y valientes representantes. Estos/as podían denunciar sin temor la corrupción, ya que ellos no podían ser atacados por ese tema, en este sentido no hacían pactos de silencio.

Un día llegaba en que este partido lograba ya mayorías en algún parlamento nacional, en este momento - consecuentes con la decisión de no tomar el poder sino de ser la conciencia crítica, una voz de los silenciadas/os y desposeídas/os y un ejemplo práctico de comportamiento democrático – el partido renunciaba a gobernar y proponía y avalaba gobiernos mixtos y de amplias mayorías con las fuerzas de progreso.

Los ruidos de la Cumbre del G-20, las reuniones de nuestros gobernantes con insignes banqueros y las cargas policiales contra estudiantes me han despertado de este sueño, no obstante recreándome en él he llegado a una conclusión:

Luchar por él es necesario

Una nueva oleada de privatizaciones


María del Pilar Barceló - ATTAC Mallorca

Recién finalizadas las jornadas del III Foro Social de Mallorca dedicado a la defensa de los servicios públicos, nos topamos con las declaraciones del ex presidente del Gobierno José María Aznar, quien en la clausura de unas jornadas organizadas por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) ha propuesto para España una Agenda Nacional de Reformas que incluye, entre otros, el recorte del gasto público, una “nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas, sobre todo de ámbito local y autonómico”, la reforma laboral y la reapertura del debate sobre la energía nuclear . Con ello está siendo coherente con su propia historia ya que la privatización de las empresas publicas es una de las políticas que él aplico durante su mandato.

En realidad Aznar lleva años identificando el discurso del Partido Popular con el más puro neoliberalismo, la propuesta económica que considera contraproducente la intervención del Estado en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalista como el mejor sistema para garantizar el crecimiento económico de un país, o lo que es lo mismo, “la creencia de que los mercados libres son instrumentos más eficientes que la política pública en la asignación de los recursos productivos de una economía”

En aplicación de esta doctrina el primer Gobierno de Aznar inició el desmantelamiento de la actividad económica del Estado mediante la privatización del sector público empresarial y la eliminación de la situación de monopolio en que operaban algunas de estas empresas (Viajes Marsans, Seat, Campsa, Transmediterránea, Gesa, Endesa, Repsol, Gas Natural, Telefónica, Argentaria…). Ahora que el sector público empresarial ha quedado reducido a mínimos se han de buscar nuevas áreas de negocio y el objetivo claro son las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, en las cuales durante estos años (1985-2000) no sólo no se produjeron privatizaciones relevantes sino que se incrementaron notablemente las empresas públicas constituidas para gestionar las competencias que las Comunidades han ido asumiendo.

Así el XIV Congreso Regional del PP Madrid propone “el desafío de impulsar una tercera ola de modernización del sector público” abriendo la gestión de los servicios de titularidad pública a la competencia, fundamentalmente en el ámbito competencial de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos.

Educación, sanidad y atención a las personas dependientes se señalan como los objetivos prioritarios, ya que “baste señalar que el peso de la Sanidad y de la Educación sobre la economía es incluso superior al que hace una década tenían los monopolios de las empresas públicas en los sectores de las telecomunicaciones, la energía o el transporte aéreo”. Como indica George Lakoff, el lenguaje acaba dejando traslucir el marco conceptual que hay detrás, y aunque empiezan hablando de eficiencia en realidad lo que les obnubila es el volumen potencial de negocio, el peso económico de los sectores que pretenden privatizar. En la misma línea se sitúan las recientes declaraciones de Aznar, sobre la necesidad de una “nueva oleada de privatizaciones de empresas públicas, sobre todo de ámbito local y autonómico”.

Es evidente que este discurso privatizador no es de ahora, sino anterior a la crisis, y por tanto apelar a la necesidad de esta política por la actual situación económica de crisis constituye una mera excusa para pone sobre la mesa, una vez más, las propuestas neoliberales de privatización que nunca han dejado de aflorar.

Las privatizaciones que se avecinan ya no se ajustan a la mecánica tradicional de transferir pura y llanamente la propiedad de las empresas públicas al sector privado, sino que ahora en nombre de una mayor eficacia se propone la instauración de un nuevo modelo de regulación de la titularidad y gestión de los servicios públicos mediante diversos mecanismos jurídicos: la constitución de entidades públicas sometidas al Derecho privado, el desglose de la gestión de determinadas actividades o áreas de negocio, o la fijación de objetivos financieros anuales para cada unidad de negocio en base a principios de autofinanciación.

Sin embargo la evidencia empírica es que la privatización puede traducirse eventualmente en un costo económico menor de los servicios, pero ineludiblemente a costa de reducir la extensión y la calidad de los que se prestan. En expresión tradicional, nadie da duros a cuatro pesetas, y el servicio que se ofrece por cuatro pesetas no tiene la misma calidad que el que vale un duro. Se ahorra en personal, en condiciones laborales adecuadas, en medios necesarios para la prestación del servicio, en el listado de servicios que se proporcionan, y al final es el usuario quien paga los platos rotos.Por ello y tras la reflexión que nos ha permitido efectuar el III Foro Social de Mallorca, sería bueno que las organizaciones y movimientos sociales que en él hemos participado constituyéramos una Plataforma o Coordinadora de defensa de los servicios públicos, permanentemente amenazados por la pandemia neoliberal.

sábado, 21 de marzo de 2009

Por qué la desaparición de los paraísos fiscales va para largo



Juan H. Vigueras - Comité Científico de ATTAC España

Girando sobre su posición defensiva, la semana pasada tres países de la Unión Europea, Austria, Bélgica y Luxemburgo, anunciaban modificaciones en su regulación del secreto bancario. Y un anuncio similar hacían Suiza, Liechtenstein, Mónaco, Andorra y hasta Hong Kong y Singapur; pero todos con matices despreciados por nuestros informadores, porque esas modificaciones serían sobre la base del caso por caso y apelando al artículo 26 del modelo de convenio bilateral de la OCDE para el intercambio de información fiscal entre países.

Aunque los titulares de prensa reflejen el gran éxito mediático de tales anuncios, no dejan de ser meros anuncios de reformas en estos países ante el temor de verse incluidos en una posible lista negra del G-20 en la próxima cumbre de Londres, tras las reiteradas declaraciones de nuestros gobernantes europeos contra los llamados paraísos fiscales. Pero ni unos ni otros prevén una inmediata regulación de la banca y los mercados financieros que toque los dos principios básicos, la libertad de movimientos del capital y la competencia fiscal, que generaron esos paraísos fiscales como un subproducto de la globalización financiera.

Esos dos principios de la libertad de movimientos mundiales del capital y de la competencia fiscal entre gobiernos, son los que nos han llevado a la actual crisis global, al sustituir los controles de los Estados por la desregulación, debilitando la autoridad de los gobiernos frente al capital financiero:

Sin embargo, ningún gobernante los cuestiona. En la UE los Estados miembros tienen prohibida cualquier restricción a los movimientos de capitales (art.56 TCE) no solamente dentro del mercado comunitario sino con terceros países, como Suiza, las Caimán y demás los centros offshore. E igual que hace más de quince años, los anuncios de medidas contra los paraísos fiscales apuntan a la reactivación del intercambio de información fiscal entre países, que asegure la libertad del capital en su forma financiera para que siga desplazándose allá donde obtenga a corto plazo mayor rentabilidad, con menores “costes fiscales” y menores costes de oportunidad, con mayor opacidad en sus transacciones.

Para garantizar la viabilidad de ese principio de libertad total del capital nació, con la crisis del sudeste asiático a finales de los noventa, el Foro de Estabilidad Financiera que ahora se pretende reanimar. Y aunque esta crisis financiera global haya mostrado la ineficacia de este Foro convertido en organismo internacional tecnocrático radicado en Basilea, recordemos que para lograr la estabilidad del sistema financiero realizó en el año 2000 el censo de los centros financieros offshore, revelando su contribución a aquella crisis de la periferia, según acreditaron los informes técnicos del FMI; otro organismo internacional que con su posterior política de evaluación de esos centros offshore les ha consolidado como un sector de las finanzas mundiales.

Y el principio de la competencia fiscal en la UE, que está integrado en su práctica política como hemos documentado, surgió con la introducción de la libertad de movimientos de capitales sin la simultánea armonización fiscal intracomunitaria como preveía el texto original del Tratado de Roma. Y la OCDE sigue defendiendo a ultranza esta competencia entre países en materia de impuestos, aunque fracasó con su proyecto contra la competencia fiscal perjudicial que pretendía acabar con los paraísos fiscales antes de 2006. Hoy, para cualquier observador informado es evidente que esa competencia entre las políticas fiscales europeas condiciona fuertemente las políticas económicas de los gobiernos en beneficio del capital, que ve generalizada la reducción de su tributación como las estadísticas muestran.Aún más, entre las propuestas sobre regulación financiera que concurren a la cumbre del G-20, es muy significativa la posición de los EEUU que no cuestiona lo más mínimo los principios mencionados y el documento es muy claro en su única referencia a los paraísos fiscales:

“Tenemos que reforzar la cooperación para combatir el lavado de dinero sucio y la financiación del terrorismo y aplastar (crackdown) a los que utilizan los paraísos fiscales extraterritoriales (offshore tax havens) para escapar del pago de su cuota de impuestos”.

Es la misma retórica de las dos últimas décadas como si no ocurriera nada; es decir, tras la cumbre de Londres del 2 de Abril tendremos más de lo mismo, por ahora. Según la información disponible en la web del Financial Times, únicamente cuatro países, EEUU, Reino Unido, Francia, y Argentina incluyen en sus propuestas para la cumbre del G 20 en Londres como prioritarias “medidas enérgicas con los paraísos fiscales” (crackdown on tax havens).