domingo, 8 de marzo de 2009

Los trapos sucios del sistema

Fuente: "El País" Negocios
Borja Vilaseca 08/03/2009

El libro y el audiovisual que denuncian que "la globalización está corrompida"





"CONFESIONES DE UN GÁNGSTER ECONÓMICO. LA CARA OCULTA DEL IMPERIALISMO AMERICANO"

John Perkins

"Nadie es más esclavo que aquellos quienes falsamente creen ser libres". Estas palabras del filósofo y dramaturgo alemán Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) están más de actualidad que nunca. Al menos así lo afirma John Perkins en su polémico Confesiones de un gángster económico. Aunque muchos intentaron impedir su publicación, finalmente vio la luz en 2004, convirtiéndose en un best seller en Estados Unidos.

Y no es para menos: se trata de la confesión de un hombre que vendió su alma al diablo para enriquecerse personalmente, trabajando entre 1971 y 1981 como gánster económico para la CIA a través de consultoras privadas que no tuvieran oficialmente ningún vínculo con el Gobierno norteamericano. Esta obra ha vuelto a cobrar protagonismo a raíz del reciente estreno del documental Zeitgeist Addendum, de Peter Joseph, inspirado en el testimonio de Perkins y que ya han visto gratuitamente a través de Internet más de 30 millones de espectadores en todo el mundo.

Además de su vivencia personal, Perkins explica sin pelos en la lengua que la función de estos agentes secretos consiste en "identificar países que tengan recursos codiciados por las grandes corporaciones norteamericanas". Seguidamente, "concretan un gran préstamo desde el Banco Mundial y el FMI", pero lo cierto es que "el dinero nunca va realmente al país en vías de desarrollo, sino a las empresas asignadas a implementar proyectos e infraestructuras en dicho territorio, beneficiando tan sólo a su élite más rica y marginando por completo a la mayoría pobre". De ahí que sólo firmen presientes corruptos, favoreciendo así los intereses norteamericanos.

Una vez cerrado el trato, el país entero debe asumir las consecuencias de la deuda contraída con Estados Unidos. "Se trata de una cantidad tan enorme que no es posible pagarla, con lo que el Gobierno corrupto del país endeudado vende a estas corporaciones norteamericanas los derechos de explotación de todos sus recursos naturales y sus compañías públicas, incluyendo sus servicios sociales, sus aseguradoras y sus sistemas educativos y penales". De ahí que Perkins lo defina como un "proceso de aniquilamiento económico total".

Más allá de esta cesión manipulada, los gánsteres económicos también obligan a estos países a construir bases militares americanas, así como a apoyar la agenda del Gobierno de Estados Unidos en materia de Asuntos Exteriores, validando invasiones y guerras contra otros países. Además, "con el tiempo la deuda tan sólo hace que crecer, con lo que no les queda más remedio que contraer nuevas deudas con tipos de interés más elevados, perdiendo por completo su independencia y libertad económica".

Entre otros "países esclavizados por la deuda", Perkins destaca Irán (1953), Guatemala (1954), Ecuador y Panamá (ambos en 1981). A diferencia de otros líderes de estado, el denominador común de sus cuatro presidentes, Mohammed Mossadegh, Jacobo Arbenz, Jaime Roldós y Omar Torrijos, respectivamente, era que "no se dejaron sobornar y corromper" por gánsteres como Perkins.

"Estos cuatro líderes pretendían destinar los beneficios obtenidos de sus recursos naturales para mejorar las condiciones de vida de la población nativa, algo que atentaba contra los intereses norteamericanos". De ahí que tuvieran que intervenir los denominados "chacales", cuya misión es "derrocar a dichos gobiernos, asesinando a sus líderes tratando de que sus muertes parezcan accidentes". Si éstos fallan y como última medida, "interviene directamente el Ejército de Estados Unidos", apunta Perkins. Su excusa: "Luchar en contra del terrorismo mundial para garantizar la seguridad nacional de la primera potencia mundial".

Detrás de estas operaciones se encuentra un "imperio clandestino dirigido por la llamada Corporatocracia, compuesta por la élite política, empresarial y financiera de Estados Unidos". Y en opinión de Perkins, "este proceso de manipulación de la Corporatocracia a través de la deuda, los sobornos y los derrocamientos políticos se le está llamando globalización".

Para ver el documental 'Zeitgeist Addendum': VISUALIZAR


miércoles, 4 de marzo de 2009

El problema político de la crisis financiera y económica



Juan H. Vigueras - Comité Científico de ATTAC España

En diciembre 2008, el discurso de Nicolás Sarkozy para la presentación en Douai, cerca de Lille, de su plan de reactivación económica incluía un párrafo muy lúcido sobre la actual crisis: «La crisis que atravesamos no es una crisis pasajera, no es una simple crisis coyuntural cuyas huellas estén llamadas a borrarse enseguida, esta crisis persiste y afirmo que es estructural porque va a transformar durante largo tiempo la economía, la sociedad y la política»

Pero de ese análisis, ni en Francia ni en España se han extraído las lógicas consecuencias políticas frente a una crisis que afecta a todo el sistema económico. Porque hasta ahora los gobiernos no han tocado el modelo bancario y financiero, que está en el origen de la crisis.

Por tanto, la crisis financiera, que es estructural, sistémica y global, se ha convertido en crisis económica diferenciada según los países; y amenaza con generar una crisis social y política también diferente según los países.

Porque lo que ha hecho crisis es el modelo político-económico actual dominado por las finanzas. Y esta crisis generada en Wall Street, primero se reflejó en la restricción de créditos en los mercados mayoristas interbancarios como vimos con las subidas del euribor. Y actualmente esa falta de crédito se ha trasladado a la economía real.

Por tanto, las causas inmediatas de la crisis económica están claras:

-El crédito minorista escaso y caro, según la Encuesta de las Cámaras de comercio.

-Los sectores más afectados son la construcción y la fabricación de bienes de consumo duradero, como es el caso de la industria del automóvil.

-Y el efecto general es evidente: cuanto mayor dependencia del crédito, mayor desempleo y paralización.

Ante esta situación de crisis provocada por el descontrol de las finanzas, para mantener el funcionamiento del sistema, los gobernantes idearon los préstamos y las ayudas a la banca con dinero de los contribuyentes. Una política que no ha dado resultados porque no ha logrado impedir la recesión económica ni ha logrado la reactivación.

Para comprender esta crisis y el fracaso político de los gobiernos, hay que tener presente la transformación producida en el sistema bancario y financiero durante los años noventa.

En las últimas décadas, el neoliberalismo de izquierda y de derecha desvió las finanzas y la banca de su función básica como instrumento de financiación de la actividad económica, facilitando los pagos y los créditos, para transformarse en un instrumento de ganar dinero para sí misma al margen de las necesidades de la economía, gracias sobre todo a la opacidad de su funcionamiento que oculta información sobre sus transacciones internacionales.

Porque estamos en la UE y esta llamada Unión no controla las finanzas. Es solamente un “espacio financiero” sin fronteras para el dinero y sin supervisor para las Bolsas ni sobre los bancos, que no son competencia del BCE. Por eso, los rescates bancarios han fracasado y no han logrado reactivar el funcionamiento de la economía:

Porque mantienen la banca en la sombra con filiales y sociedades en paraísos fiscales y con sus redes offshore para operar con opacidad.

Porque mantienen la autonomía de la banca, dedicada a la especulación financiera y desvinculada de la economía real.

Porque mantienen a directivos con sus propios objetivos de gestión que ante todo buscan sanear cuentas y lograr el desendeudamiento.

Y es que los bancos de hoy ya no son los tradicionales bancos de depósito que remuneraban las cartillas de ahorro y prestaban dinero a la industria. No viven de los préstamos a las empresas y a los particulares como nos quieren convencer.

Los bancos actuales son, ante todo, banca financiera que opera en las Bolsas y en los mercados descontrolados de todo el mundo. Actúan en los mercados financieros globales directamente o como intermediarios o brokers, según hemos visto con el caso Madoff. Se hacen grandes préstamos entre sí y realizan adquisiciones y fusiones con otros bancos o con empresas en cualquier lugar del mundo, etc.

De ahí por qué todos los indicios apuntan que las ayudas recibidas del Estado están siendo utilizadas para el saneamiento de sus cuentas, para pagar sus deudas propias, para desendeudarse.

En el caso de la banca española, se sabe que el 40 % de su balance depende de la financiación en los mercados mayoristas internacionales. Se sabe que el insuficiente ahorro nacional llevó a la banca española a buscar financiación en los mercados internacionales mediante emisiones de títulos de renta fija. Y ese endeudamiento exterior se cuantifica en 100,000 millones de euros para este año de 2009.

Los bancos hoy son operadores financieros que hacen grandes negocios con la especulación en los mercados, comprando y vendiendo activos financieros y distintas formas de dinero. Por eso en lugar de plantear más reformas laborales, el gobernador del Banco de España debería ocuparse de sus responsabilidades y, como ejemplo, contestar esta pregunta que le hacemos desde esta tribuna:

¿Por qué no nos informa de la composición y el valor real de las carteras de títulos extranjeros en poder de los Bancos y las Cajas de Ahorro españolas?

Según la información internacional disponible, tenemos que suponer que la banca española tiene valores extranjeros en sus carteras, con títulos hoy muy afectados por la crisis de los mercados financieros, que han reducido su volumen y algunos ya casi no se venden ni se compran; y cada semana valen menos.

Por eso el gran problema técnico que tiene la banca es saber cual es realmente hoy el valor de mercado de esos títulos en cartera que ya no se comercian, para que las cuentas oficiales sean reales y sepamos cuales son insolventes.

Y una de las explicaciones de esa falta del crédito que la banca tendría que conceder, es que el dinero público de las ayudas recibidas se utiliza para capitalizarse, para mantener su nivel legal de solvencia, tapando esos posibles agujeros contables que puedan generarle los valores extranjeros adquiridos en los diferentes mercados hoy en crisis.

Y tenemos que añadir un asunto que no nos aclara nunca nuestro gobernador del Banco de España como es el de la valoración y la composición de las carteras de importantes Bancos y Cajas, teniendo en cuenta sus filiales en Las Caimán y otros notorios paraísos fiscales offshore. Y tampoco nos cuenta las necesidades extraordinarias de provisionamiento frente a la dudosa rentabilidad de esas carteras bancarias con valores extranjeros incobrables.

Porque los bancos españoles son agentes financieros globales y la información internacional nos dice que, al menos tres tipos de productos e instrumentos financieros opacos componen actualmente las carteras de valores de la banca mundial, títulos muy “tocados” por la crisis de los mercados financieros.

-- Primero, está el caso más conocido de los valores llamados tóxicos por estar respaldado por hipotecas subprimes impagadas, pero de difícil valoración. En diciembre pasado, el máximo ejecutivo del banco británico Lloyds TSB Group aseguraba que solo se había contabilizado un tercio de valores “subprimes” en el mundo; quedaban todavía por aflorar dos tercios

-- Luego tenemos, los títulos basados en deudas impagadas de tarjeta de crédito de ciudadanos estadounidenses. Es muy sabido el desmesurado endeudamiento de los hogares estadounidenses resultado principalmente de los bajos salarios y de las facilidades crediticias que las entidades.

Pero se conoce menos que los bancos estadounidenses diseminan por todo el orbe esas deudas muchas incobrables, vendiéndolos empaquetados en los mercados financieros libres y descontrolados. Y es evidente que la crisis económica ha aumentado los impagos y la consiguiente devaluación de los títulos basados en esas deudas. Un mercado que se estima en unos 100,000 millones $ para 2009. Y colegimos que alguna parte de ese importe total debe andar por las cuentas de la banca y cajas españolas.

--Además, tenemos de los derivados de crédito conocidos por las letras CDS (crédito default swaps), una modalidad de seguro contra el impago del prestatario o titular del bono, negociables en los mercados globales, por lo que los hallamos en las carteras de todas las grandes compañías y los bancos importantes. Porque lo que comenzó un razonable seguro de crédito se convirtió en un instrumento de especulación en el casino de los seguros de empresa.

En Octubre de 2008 el volumen del mercado de CDS se cifraba en 74 billones (doce ceros) de dólares, equivalente aproximado al valor del PIB mundial. Y hemos de suponer razonablemente que una amplia cuota de las carteras de la banca española se compone de contratos CDS. Y son una fuente de riesgo financiero creciente en economías en recesión, porque cuanto peor está una empresa, más elevada es la indemnización asegurada en caso de impagos de sus créditos. Y las últimas informaciones señalan la congelación de este mercado. Por tanto, el Banco de España debería realizar algunas averiguaciones de su incumbencia para poder informar al gobierno y a la ciudadanía.

Como decíamos al comienzo, la política de ayuda a la banca ha fracasado. Los gobiernos tienen que aplicar políticas activas contra el paro y para la reactivación económica, incluyendo el recurso al Banco Europeo de Inversiones que es único banco en Europa que tiene dinero porque es público, es un banco de todos los Estados miembros.

Pero los gobiernos tienen que plantearse reformas del modelo financiero para que sirva de verdad a las necesidades de la economía. Unas reformas que podrían incluir estas medidas que enumeramos y que permitirían superar la crisis en España y en la Unión Europea:

1. Ayudas y avales públicos para Bancos y Cajas siempre que supriman antes la banca en la sombra y las filiales en paraísos fiscales offshore.

2. Recuperación de una banca pública y que las Cajas de Ahorro dejen de ser operadores financieros al servicio de la oligarquía regional, como en el caso de Madrid.

3. Algunas reformas urgentes contra la desregulación financiera en la UE:

-Regulación del “espacio financiero europeo” para que haya un supervisor que controle las operaciones transnacionales incontroladas por los Bancos centrales europeos.

-Modificación art. 56 TCE para que los Estados de la Unión puedan legalmente controlar movimientos de capitales extracomunitarios.

-Establecimiento de un cierto Gobierno compartido para los 16 países del Eurogrupo.

En resumidas cuentas EL PROBLEMA POLÍTICO DE HOY en España como en la UE, no es que la banca restringe los créditos sino que los Estados y la Unión carecen de recursos institucionales para que el crédito afluya a las empresas y a los particulares.

domingo, 1 de marzo de 2009

Algunas peticiones de un ciudadano al Gobierno para llevar a la Cumbre del G-20

Antonio Fuertes Esteban
Comisión de Justicia Fiscal Global de ATTAC España


Ante la imperiosa necesidad de los adalides y gestores del capitalismo de "reformar el sistema" dado que los abusos continuos han minado toda su escasa credibilidad, el grupo de países denominado G-20 tiene - entre otros- en su próxima cita un debate inexcusable e impostergable de gran calado y es el de ¿que hacer con los centros offshore? aunque muchos de ellos lógicamente y dado que hablar en estos términos bien podría poner sobre el tapete la realidad offshore de la City de Londres o de estados como New Jersey o Delaware, prefieran hablar de paraísos fiscales, ya que en las distintas listas oficiales sobre Paraísos Fiscales no figuran un número importante de centros offshore.

En este sentido el debate y la discrepancia están servidos, pues las listas de paraísos fiscales según países y organismos internacionales varía ostensiblemente, más si se añaden supuestos como que sean colaboradores, no colaboradores o estén en la lista negra de la OCDE por no responder a los requerimientos de información.

En el mismo orden de cosas habrían de abordarse temas colaterales como el del arbitraje legislativo, en cuanto uso y abuso de la gran diferencia de regulación entre legislaciones a niveles financiero y fiscal. En este aspecto los centros offshore habrían de ser claramente y desde el punto de vista de la desregulación, desgobierno y dumping jurídico y fiscal que provocan, lugares a erradicar. Aunque el capitalismo financiero tiene difícil asumir este reto necesario, dado que asienta sus principios en la libertad de movimientos de capitales y siempre ha defendido los paraísos fiscales como territorios necesarios en la "legitima" búsqueda de ventajas competitivas.

La tradicional opacidad y escasa o nula tributación de estos territorios Offshore han resultado ser dos armas de destrucción masiva para las finanzas y la economía internacional, ello se ha demostrado claramente al desvelar el crack financiero del 2008 la práctica opaca y especulativa de los hedge founds ubicados en centros offshore, y mediante la cual han acaparado productos financieros de alto riesgo y dispersado porquería por todo el sistema, con las dramáticas consecuencias económicas y sociales que esto ha tenido.

Los lobbys empresariales e institucionales del mundo desarrollado que han venido asentando su poder económico y político sobre el arbitraje legislativo/ competitividad y la opacidad que tan bien han representado y promovido los centros offshore, están ahora en una encrucijada. O aceptan una profunda reforma en el sistema financiero internacional, o siguen empeñados en mantener los privilegios competitivos que la opacidad y el dumping fiscal promovido por los centros offshore les proporcionan. Esto último constituiría una gran temeridad dado que mantener el actual estado de cosas podría significar a corto y medio plazo el hundimiento del sistema económico capitalista en su fase de capitalismo financiero.

Es por ello que “todo el mundo” espera que en la cumbre del G-20, a la cual está invitado el Presidente del Gobierno Español - junto a presidentes y delegaciones de Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos, así como la Unión Europea, que está representada por la presidencia de turno del Consejo y el Banco Central Europeo - se afronten en serio y no solo se enumeren, sino que se propongan medidas eficaces para reglamentar el sistema financiero internacional y entre ellas como se va a establecer la transparencia necesaria del sistema, ante lo cual necesariamente se han de tomar radicales medidas contra los centros offshore de hecho, y no sólo contra los denominados en diferentes listas como paraísos fiscales, y también medidas para regular los llamados hedge founds, así como los diversos productos derivados.

Existen predicciones y augurios de todo tipo respecto al desarrollo de La Cumbre de Londres y son lógicos, ya que diversos actores institucionales defienden en estos momentos diversas salidas a la crisis y la ciudadanía ha de estar muy alerta al desarrollo y resultados de la cumbre. No está tan claro, en cuanto las diversas inercias reguladoras, que entre los actores institucionales se de mayoritariamente en estos momentos un ejercicio de reflujo hacia el Keynesianismo y las medidas socialdemócratas, también los hay que, empeñados en conservar el mínimo coste y el máximo beneficio, están proponiendo y exigen que a cuenta de que el sistema financiero gane cuotas de transparencia y acabe con los productos de riesgo altamente especulativos, se realice a nivel internacional en compensación una profunda reforma en los sistemas tributarios, ni que decir tiene restrictiva y a la baja. Son los mismos grupos de presión que en EE.UU están buscando armas para enfrentarse a la anunciada medida del Presidente Obama de aumentar los impuestos a las rentas y capitales más altos, y todos sabemos quienes son y también los tenemos en Bruselas.

Por todo ello como ciudadanas y ciudadanos activos en defensa de nuestros legítimos intereses hemos de pedir a nuestro Gobierno y en concreto a nuestro Presidente que sea valiente pidiendo medidas contra los paraísos fiscales y para regular la existencia de fondos y productos de alto riesgo, pero al mismo tiempo que, como Obama en el aspecto fiscal, no se someta a los lobbys económicos y defienda la progresividad del sistema tributario. Esperamos que no abunde en la línea de generalizar ofertas como la de amnistías fiscales a la repatriación de capitales en paraísos fiscales, el Imperio de la Ley ha de aplicarse a todos por igual. En la cumbre de Londres y para que no pierdan los ciudadanos y ciudadanas del mundo, nuestros representantes no deberían negociar unas prebendas por otras, la fiscalidad es patrimonio de la Humanidad, reducirla significaría vulnerar derechos.

viernes, 27 de febrero de 2009

El lucrativo negocio de la educación

http://elojodeltuerto.com/?p=2219

Educación de élite para las élites, pero eso sí, pasando por caja. Ésta es la educación que le gusta a la derecha. Y sobre las cámaras ocultas mostradas en este reportaje dentro de algún colegio “religioso”, mejor ni comentarlo: segregación económica, segregación étnica, segregación sexual, segregación religiosa… la fórmula perfecta para educar a los neocon y a los intolerantes del mañana. Y todo ello con el dinero de nuestros impuestos.




Por una educación pública y gratuita para tod@s.

Firma el manifiesto AQUÍ

jueves, 26 de febrero de 2009

David Harvey: El derecho a la vivienda y a la ciudad en el contexto de la crisis


Aquí podeis visualizar la intervención de David Harvey sobre el derecho a la vivienda y a la ciudad en el marco de la crisis: Un debate pendiente. Esta conferencia tuvo lugar en Barcelona el mes de octubre de 2008 en el marco de unas jornadas organizadas por el Observatorio DESC (Observatorio de los derechos económicos, sociales y culturales)

Las jornadas tenían como objetivo establecer un diálogo entre representantes políticos, organizaciones sociales y académicos para superar la gestión neoliberal de la vivienda y de la ciudad. Juntamente con david Harvey participaron JM Montaner, Jordi Borja, Merçè Tatcher, Carme Trilla, Íñigo Maguregui, Ricard Gomà, Gerardo Pisarello, Eva Fernàndez, Antoni Sorolla, Ada Colau, Sandro Medicci, Guillaume Six, i Albert Sancho.

En el documento adjunto encontrareis la transcripción de la charla.

Transcripció_David_Harvey.pdf
51.88 KB

martes, 24 de febrero de 2009

Minicumbre europea en Berlin: mucho ruido (mediático) y pocas nueces(decisiones concretas)




Juan Hernández Vigueras.

Publicado en el blog:

La Europa Opaca de las finanzas
http://www.laeuropaopacadelasfinanzas.com/


“Europa quiere que el G-20 ponga coto a los paraísos fiscales” “La UE pedirá la regulación de todos los productos financieros”Eran los titulares del lunes 23 febrero 2009 en primera página de un periódico, antes independiente por la mañana y ahora, global. Los demás decían casi lo mismo y con el mismo escaso fundamento.Ejemplos de desinformación interesada, mero eco de los comunicados de prensa y “charletas” de los portavoces de la campaña mediática de unos gobiernos que siguen sin querer abordar en serio la reforma de un sistema financiero global en crisis y apoyado en la opacidad de la banca en la sombra.

Primera falsedad: En la reunión del domingo 22 febrero 2008 en Berlín, preparatoria de la reunión del G-20 en Londres, a la que se refería la información amparada por esos titulares, no asistió Europa ni siquiera la Unión Europea sino solamente siete países europeos (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Holanda y la República Checa por su presidencia euro escéptica). Los socios restantes no saben y ya veremos que contestan.

Segunda falsedad: En la prensa internacional no aparece ningún documento que acredite tal acuerdo explícito contra los paraísos fiscales ni menos que la Unión Europea haya pedido una regulación de todos los productos financieros. ¿A quien tiene que pedírsela cuando podría hacerla por si misma?

Tercera falsedad: Los supuestos acuerdos para suprimir los paraísos fiscales.¡Ojalá hubieran acordado todo eso!

¿Está de acuerdo Berlusconi que ha llegado a Presidente del Gobierno italiano, gracias al secretismo de los paraísos fiscales, como cuento en La Europa opaca de las finanzas. Y sus paraísos fiscales offshore?

¿Está de acuerdo Brown en suprimir los centros offshore británicos, quien como Ministro de hacienda del gobierno Blair fue incapaz de aplicar a Jersey y a las islas del Canal las recomendaciones de transparencia del Informe Edwards?

¿Está de acuerdo Merkel que no ha pedido la expulsión de Liechtenstein del Espacio Económico Europeo que le asocia a la UE, a pesar del amparo que presta a la evasión fiscal en Alemania y en Europa, como demostró el famoso DVD adquirido ilegalmente por su gobierno hace menos de un año?

¿La Comisión europea acepta ahora regular los fondos de alto riesgo o hedge funds, cuando lleva dos años oponiéndose a su regulación como le ha pedido el Parlamento europeo?

¿Por qué no explican el incumplimiento en la aplicación de la tercera directiva antiblanqueo dirigida contra los paraísos fiscales porque casi nadie ha traslado a sus legislaciones antes de terminar 2007, como estaba previsto?

¿Por que los gobiernos europeos, incluido el gobierno Zapatero, ayudan con dinero público y avalan a los bancos, sin exigirles que supriman sus filiales en notorios paraísos fiscales donde no tienen negocio bancario local?

Con Obama muy ocupado en los propios problemas económicos e intereses imperiales de EEUU, podemos anticipar ya los decepcionantes resultados de la próxima cumbre del G-20 en Londres, entre otras razones, porque ningún gobierno europeo parece capaz de adoptar medidas de control sobre la banca y las finanzas para superar la crisis del sistema bancario.

Por eso, entre tanto, ¡tenemos política de ruido mediático para distraer al personal agobiado por la crisis de sus bolsillos!.-

domingo, 22 de febrero de 2009

La trampa de la deuda

Desde sus primeros tiempos la Banca ha ostentado el poder económico disponiendo del dinero de los contribuyentes y ejerciendo su función intermediadora entre el ahorro y la inversión y consumo. Pero desde que Meyer Rothschild, fundador de la dinastía Rothschlid dijo en el S. XVIII "Denme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes", hasta el momento presente, muchas cosas han cambiado en las instituciones financieras. El funcionamiento bancario ha ido estableciendo muchas y muy variadas formas de poder, la más importante y que más se ha consolidado en el mundo consumista desarrollado en los últimos tiempos ha sido la de crear dinero y activos financieros a cuenta de la deuda hipotecaria que ha sido contraida, pero que no ha sido saldada. Sobre este sistema de dinero y activos por deuda, acompañado de una falta de regulación y control absoluta, se ha desarrollado exponencialmente un modelo de crecimiento insostenible e irreal. Ahora cuando la burbuja se ha pinchado tendría que ser la hora de recapitular, buscar responsables y suprimir las malas prácticas, pero....

Os remito a dos documentos que anexo a continuación. Uno es un esclarecedor artículo "Una década con Bernie" de Paul Krugman publicado recientemente en The New York Times y transcrito en el suplemento Negocios del diario El País, y para el que tenga interés en profundizar en como se ha ido estableciendo la trampa de la deuda os recomiendo el vídeo explicativo "El dinero es deuda" de 47 minutos de duración y situado al final del artículo de Krugman, seguro que será un tiempo no perdido.
Una década con Bernie
Paul Krugman




A estas alturas, todo el mundo conoce la triste historia de los inversores a los que engañó Bernard Madoff. Miraban sus extractos de cuenta y pensaban que eran muy ricos. Pero entonces, un día, descubrieron con horror que su supuesta riqueza era un producto de la imaginación de otra persona. Desgraciadamente, ésa es una metáfora bastante buena de lo que le ha sucedido a Estados Unidos en su conjunto durante la primera década del siglo XXI.
La semana pasada, la Reserva Federal publicaba los resultados del último Sondeo sobre Finanzas de los Consumidores, un informe trienal sobre los activos y las deudas de las familias estadounidenses. La conclusión es que básicamente no se ha creado ninguna riqueza desde el comienzo del nuevo milenio: el valor neto de la familia estadounidense media, ajustado a la inflación, es ahora menor que en 2001.

En cierta forma, esto no debería sorprendernos. Durante la mayor parte de la última década, Estados Unidos ha sido un país de personas con préstamos y gastos, no de ahorradores. La tasa de ahorro por persona ha caído desde el 9% de finales de los años ochenta hasta el 5% en los noventa y hasta sólo el 0,6% entre 2005 y 2007, y la deuda familiar ha crecido mucho más deprisa que los ingresos por persona. ¿Por qué íbamos a esperar que nuestro valor neto hubiese aumentado?

Aun así, hasta hace muy poco, los estadounidenses creían que se estaban haciendo más ricos porque recibían extractos bancarios que decían que sus casas y carteras de acciones estaban revalorizándose más deprisa de lo que aumentaban sus deudas. Y si la creencia de muchos estadounidenses de que podían contar con las plusvalías para siempre parece ingenua, vale la pena recordar la cantidad de voces influyentes -especialmente en publicaciones de derechas como The Wall Street Journal, Forbes y National Review- que fomentaban esa creencia y ridiculizaban a aquellos que se preocupaban por el escaso ahorro y el exceso de deudas.

Entonces la realidad se impuso y resultó que quienes se preocupaban habían estado en lo cierto todo el tiempo. El aumento del valor de los activos había sido una ilusión, pero el aumento de la deuda había sido muy real.

Así que ahora tenemos problemas; problemas más profundos, pienso yo, de lo que la mayoría de la gente cree incluso ahora. Y no me estoy refiriendo únicamente al menguante grupo de pronosticadores que siguen insistiendo en que la economía se va a recuperar cualquier día de éstos.

Porque éste es un lío que tiene unas bases muy amplias. Todo el mundo habla de los problemas de los bancos, que sin duda están en una situación aún peor que la del resto del sistema. Pero los bancos no son los únicos que tienen demasiadas deudas y demasiados pocos activos; la misma descripción es válida para el sector privado en su conjunto.

Y como señalaba en los años treinta el gran economista estadounidense Irving Fisher, las cosas que la gente y las empresas hacen cuando se dan cuenta de que tienen demasiadas deudas tienden a ser contraproducentes si todo el mundo las hace al mismo tiempo. Los intentos de vender activos y liquidar deudas hacen que la caída de los precios sea todavía más pronunciada, lo cual reduce todavía más el valor neto. Los intentos de ahorrar más se traducen en un parón de la demanda del consumidor, lo que a su vez intensifica el desplome económico.

¿Están los políticos preparados para hacer lo que haga falta para salir de este círculo vicioso? En principio, sí. Los representantes gubernamentales comprenden el problema: necesitamos "frenar lo que constituye una espiral muy perjudicial y posiblemente deflacionaria", ha dicho Lawrence Summers, asesor económico principal de Obama.

En la práctica, sin embargo, las medidas que se proponen actualmente no parecen estar a la altura del reto. El plan de estímulo fiscal, aunque sin duda será de ayuda, probablemente no hará más que mitigar los efectos económicos colaterales del fenómeno deflación-deuda. Y el tan esperado anuncio del plan de rescate de los bancos ha dejado a todo el mundo más confuso que tranquilo.

Existe la esperanza de que el rescate de los bancos termine por convertirse en algo más potente. Ha sido interesante contemplar cómo la posibilidad de una nacionalización temporal de los bancos pasaba de tener una aceptación marginal a otra mayoritaria, hasta el punto de que republicanos como el senador Lindsey Graham han admitido que podría ser necesaria. Pero, incluso si finalmente hacemos lo que sea necesario en el frente bancario, eso sólo resolvería una parte del problema.
Si quieren ver lo que realmente cuesta sacar a la economía de la trampa de la deuda, fíjense en el enorme proyecto de obras públicas, también conocido como II Guerra Mundial, que puso fin a la Gran Depresión. La guerra no sólo condujo al pleno empleo, también produjo un rápido aumento de los ingresos y una inflación considerable, todo ello sin que el sector privado solicitara prácticamente ningún crédito. Hacia 1945, la deuda del Gobierno se había disparado, pero el porcentaje de la deuda del sector privado respecto al PIB era sólo la mitad de lo que había sido en 1940. Y este bajo nivel de deuda privada contribuyó a que se dieran las condiciones propicias para la gran expansión de la posguerra.

Puesto que no hay nada parecido a eso sobre el tapete, ni parece probable que vaya a haberlo en un futuro próximo, las familias y empresas tardarán años en liquidar las deudas que tan alegremente contrajeron. Lo más probable es que el legado de nuestra época de ilusión -nuestra década con Bernie- sea una larga y dolorosa depresión. .
Traducción de News Clips.
2009 New York Times Service.

Vídeo "El dinero es deuda"
Muy recomendable