domingo, 15 de mayo de 2016

¡Pobre Cataluña!



Mientras en diversos canales españoles la corrupción de la Gurtel, los ERES, la caja B del PP y otros son paisajes cotidianos, las televisiones catalanas han hecho un absoluto barrido del posiblemente mayor escándalo de la democracia en España y Cataluña, el de la familia Pujol - hay en liza unos 3000 millones de euros.  Un escándalo que ha supuesto el deshonor del que fué Muy honorable presidente de Cataluña durante 23 años, Virrey de las Españas mediante la bisagra política, ora con PP, ora con PSOE y padre político de toda una generación en activo y en el Poder en Cataluña.

Son estos mismos hijos-políticos, los que siguen dominando comunitariamente en Cataluña, mediante asociaciones varias y medios subvencionados y ese es el problema. Los que siempre han dicho que "los trapos sucios se lavan en casa" son los que ahora los ocultan debajo de la alfombra del Procès para eximirlo de todo vínculo oscuro del pasado.Como cuando el mismo JP se servía de la bandera, en el balcón de la Generalitat, para atacar y desprestijiar a los que le acusaron en el caso de Banca Catalana (fiscales Mena y Villarejo).

Ya se que ahora todos callan, a nadie parece interesarle ya concitar y levantar la voz de la opinión pública al respecto de un caso que permanece en los vericuetos de la justicia. Mientras, los miembros de la familia continúan viajando a sus paraísos fiscales favoritos o haciendo todo tipo de arreglos con sus testaferros para limpiar el rastro y así evitar que la policía judicial o las haciendas públicas puedan seguir la trazabilidad de los dineros.

Pero ¿Ni siquiera las CUP? ¿Ni siquiera el PP o el PSC? ¿nadie aborda ya este tema?

Bueno parece que ya todos optaron por "matarlo" en vida, es lo mejor para todos, porque como dice el refrán "muerto el perro se acabó la rabia".

A las CUP o ERC no le interesa que la Gloriosa Cataluña tenga raíces envenenadas, la quieren pura y martir y ya se sabe que todo lo impuro ha de venir de una España que nos oprime nacionalmente, porque el pueblo catalán es para ellos uno en lo fundamental y prioritario. Todo lo más que se atreven a expresar a veces es aquello de " Qué gran vasallo si hubiera tenido un buen Señor"

Hace un año de las "exequias", del rito funerario mediante las comparecencias pertinentes en el Parlament de Cataluña. Con un David, oficiante progre, que asumió su justiciero papel en el rito parlamentario como enterrador político de un Goliat Pujol malherido.  El ex-president y su causa obscena ya pasaron a mejor vida, a la vida del limbo histórico olvidado. A pesar de que, cual si fuese un Cid catalán, cabalgue su señorío por las calles de Cataluña y Andorra después de muerto.

El rito no fué vacuo y dejó una huella indeleble, tanto es así que al PP y al PSC-PSOE se les heló la sangre y el aliento cuando el Virrey sacó su arma oculta en el Parlament, haciendo un gesto de "moriré matando" cuando dijo aquello de " si se toca el arbol o una rama caen más ramas".  R.I.P y a pasar página.

Y ya nadie enarbola por estos lares el orgullo del justo. ¡Pobre Cataluña!