domingo, 30 de agosto de 2015

Cataluña decide ¡Cuidado con los farsantes!



Y ahora que tenemos la farsa plebiscitaria montada y a un mes de las elecciones ¿Que cada cual haga de su capa un sayo?

Para mi el tema nacional en Cataluña es complejo políticamente y en realidad el derecho a decidir es hoy pura retórica, como instrumento útil para conseguir un objetivo por algunos en principio, que en efecto es la secesión. La dimensión retórica viene dada en el mundo interdependiente global y gobernado por los mercados, en que la soberanía territorial no implica la soberanía política (en cuanto decidir autónomamente sobre el bien común de los pueblos) ergo tenemos aquí una clara paradoja: Disponer de soberanía para no controlar nuestro autogobierno. 

Esta "tontería" afecta tanto al Estado Español, como al posible Estado Catalán si se llegara a dar. Yo ya he dicho miles de veces que mi apuesta es el Federalismo sin fronteras y hasta el final de la unión planetaria y que cualquier nuevo estado divisorio lo considero un error (Salvo por razones obvias los pueblos verdaderamente colonizados u oprimidos). No obstante, los catalanes de origen, fundamentalmente, han montado un movimiento nacional, que a pesar de no ser mayoritario, hay que reconocer es muy potente, sentido y ámplio. En principio pidieron el derecho a decidir, que no es tal, sino el derecho a la libre determinación proclamado por la ONU en los 60 y para dar soporte a la liberación de pueblos oprimidos y colonizados. El derecho a decidir, viene en realidad como concepto del ámbito feminista, pero se ha traspuesto y su uso ahora esta establecido. 

Basamentos normativos e institucionales aparte, lo que no se puede hacer es lo que ha echo el Gobierno Central, que ha negado una realidad y se ha opuesto rotundamente a cualquier línea de diálogo, con lo que sabemos que ha significad esta actitud, que ha reproducido meteóricamente el número de gente tanto que exigen el derecho a decidir, como la independencia. 

Hacer uso del derecho a la libre determinación significa sin duda someter el vínculo de Cataluña con el Estado español a referendum ¿de qué tipo? ahí está la diferencia entre constitucionalistas y nacionalistas catalanes.... pero tampoco me quiero centrar en eso. 

El tema es que vivir aquí en Cataluña sin resolver este dilema será una pesadilla constante a partir de ahora, y más cuanto más se prolongue. Desde una perspectiva razonable y no de tirarse los epítetos a la cabeza o negarse mutuamente el agua argumental, lo más civilizado sería conseguir un espacio de diálogo, información y debate público plural en medios que conformara opinión informada y razonada en la gente y esto previo a un referendum en condiciones. Este es el único escenario que pùede resolver la división social y posible fractura social con España y dentro de Cataluña.

El problema no consiste en concretar quien tiene más razón, sin más, sino qué decisión tomamos para el bien general y cómo lo hacemos para que esto se resuelva civilizadamente. Presiento que para eso necesitamos un Gobierno decente en España y otro en Cataluña, sin esos dos soportes no habrá diálogo y el problema irá incrementándose, entre gobiernos que buscan su voto aquí y allá. El mal gobierno irá alimentando los odios para sacar provecho entre los suyos, desatando, eso sí, xenofobia y animalidad. 

Votar un buen gobierno, al que mire por la gente y sus problemas reales y no por el fragor patrio o las demostraciones de fuerza soberanista, es necesario a los dos lados del Ebro. En todo caso mi voto siempre será no a la secesión y lo argumentaré de aquí a Roma.