El Bien Común nunca podrá lograrse bajo un sistema de intercambio entre los países y las personas basado en la libre competencia. La Globalización exige dotarnos de reglas comunes, cooperación y políticas convergentes hacia una Res Publica Global
sábado, 29 de julio de 2017
¿Y si de verdad ponemos "seny" ?
Hace mucho que, con la llamada post-modernidad, se habla del fin de las ideologías, del final discursivo, de la imposibilidad de encontrar un proyecto emancipador, lo cierto es que la modernidad como proyecto de los países soberanos sucumbió con su pérdida de soberanía.
A muchos nos une el ser metecos, itinerantes, haber salido de nuestro vientre lugareño en pos de cultura, trabajo, futuro o simplemente aventuras. Muchos otros tienen peor suerte y buscan un refugio fuera de las pandemias, de las guerras y la falta de formas de subsistencia, del hambre.
En los años 40 a 70 Cataluña fué un lugar donde huir del mísero horizonte del hambre en el sur de España. Los planes de estabilización y desarrollo creados por los entonces más aperturistas del sistema nacional católico+falangista, precisamente los tecnócratas del Opus Dei, encontraron en el carácter emprendedor catalán y en su incipiente industria un lugar donde invertir en infraestructuras y fomentar la industria patria, igual que lo hicieron con el País Vasco y Madrid. Fueron los tres polos de desarrollo del régimen.
Muchos del sur, Aragón o Galicia, cogieron el tren con su familia y bajo riesgo de ser devueltos a los lugares de origen por la guardia civil en la Estación de Francia (De los que venían sin permiso en origen pasaban algunos, los fuertes, los mas débiles no interesaban) se aventuraron entonces al gran éxodo y se instalaron en chabolas y chamizos que ellos mismo se fabricaban con materiales de desecho en lo que ahora son los barrios periféricos de la ciudad y metrópoli de Barcelona. Hacían jornadas de trabajo inacabables y de su esfuerzo y la economía doméstica pudieron, al cabo de años, comprarse o alquilar un piso familiar. Se han hecho múltiples relatos de las gestas de estas familias y de las adversas circunstancias de su asentamiento que superaron a base de trabajo y pundonor.
La mayoría, llegada la transición hicieron definitivamente de esta tierra catalana su lugar en su mundo y se adaptaron, algunos a duras penas, a las políticas de inmersión cultural. Si bien una mayoría en casa y sus hijos en el patio de las escuelas seguían hablando en la lengua materna como es de bien nacidos. A algunos nativos les hubiera gustado que estos metecos o charnegos hubieran dejado en casa su cultura y aquí se hubieran asimilado culturalmente sin más ( Aún algunos siguen con la perorata de que la emigración fué promovida por el Dictador para españolizar Cataluňa). No pocos prohombres de CiU y de ERC advirtieron de los riesgos para los catalanes y su sacrosanta cultura, de atraer demasiados metecos. Y verdaderamente el tema no era para menos, pues luego vinieron latinos, marroquies, surafricanos, caribenos, chinos, rumanos,... y la gran metrópoli se convirtió en una gran arca llena de especies donde los catalanes de 8 apellidos vieron peligrar su reino en este Mundo, entre otras las poderosas 400 familias, repartidas y con ramificaciones en todas las formaciones políticas catalanas, más en las nacionalistas.
La realidad es que, contrariamente a lo que algunos piensan ahora, no ha sido internet quien ha creado el cosmopolitismo en Cataluña, sino la inmigración, el comercio, la producción y el trabajo. A algunos les gustaría también que parte del "cosmopolitismo" fuera la conquista dels Països Catalans, pero me temo que es un sueño del que no participan otros de los llamados països.
Ahora en Cataluña, empadronados, hay entre un 60 y un 65 % de metecos o charnegos, que hacían de Cataluña un territorio mestizo y bendito hasta que llegó la crisis acompañada del maldito, antidemocrático y antidialogante PP y se removieron los cimientos étnicos en este territorio que amo porque es donde han nacido mis hijos, un territorio cosmopolita y que puede ser mestizo, un sueño de los "sinrazas" de los "sincredos nacionales" y eso se sabe y se sabe que mayoritariamente el conflicto con el Estado español no ha sido óbice para que durante 34 años de post-transición Cataluña haya sido llamado interesadaente, desde fuera y desde dentro, el "Oasis Catalán", si no que se lo pregunten al "muy Honorable" y sus arreglos con el centralismo. Cataluña iba bien y "pillaba" con la bisagra pujoliana, ora a diestra, ora a siniestra, más que nadie.
Desde 2008 las cosas cambiaron, la pugna ante la crisis por el trabajo escaso, los servicios, etc., se puede convertir en sumidero de bilis xenófobas. De ser territorio de acogida, puede pasar a serlo, como ya lo es, de expulsión y xenofobia rampante, tanto de orientación catalanista, como españolista. Siempre hay quienes, en beneficio propio, están dispuestos a despertar a "la bicha", no creo que eso sea lo mejor para el conjunto de los catalanes, el imponerse unos sobre otros. Se sabe perfectamente que una mayoría de catalanes (que viven y trabajan en Cataluña) no quieren la independencia, los sondeos del Instituto de opinión de la Generalitat lo ha dejado muy patente en julio del 2017.
Muchos somos los que sabemos que los discursos nacionales no son actualmente un camino de modernidad. Hay muchos que creen que la modernidad no ha acabado, que aún hay discursos y los hechos les dan cotidianamente la razón, pero los Estados son categorías zombies y la modernidad caída solo puede ser refundada de forma universalista, trascendiendo y diluyendo fronteras físicas y psíquicas, las más importantes son las que ponemos o quitamos en nuestros corazones.
Los riesgos hoy son mayormente globales y como tales han de ser abordados. Sin embargo Europa está demostrando que muchos de estos riesgos no se enfrentan colectivamente, sino que se trasladan a los más débiles. Y en eso puede ser que una Cataluña independiente pueda "soltar lastre" y adquirir un lugar entre la media docena de territorios solventes Europeos. Siempre me pregunto el porqué y encuentro actores secesionistas para todos los gustos: Unos por simple interés económico u otras formas de cálculo instrumental, otros por la herida abierta por el nacionalismo español, otros de vuelos Romanticos. Si lo que prima en el secesionismo es el romanticismo habré de decirles que el discurso nacional romántico no es ya de este Mundo globalizado, o si lo es es un peligro en ciernes para otros, igual que lo fué el resultante del nacional-romanticismo del S. XIX. Aún habría más, los que más allá de cálculos y romanticismos o de hartos del Estado, lo que desean es tener más competencias y nivel de autogobierno para poder afirmar su patrimonio diferencial, en este punto todos podemos comprender que hace falta un cambio profundo a nivel constitucional del Estado y por supuesto hacia la federación territorial.
Cuando los tiempos despiertan las pasiones, más si son nacionales, hemos de tener un espejo retrovisor conectado con la razón, no sea que la realidad nos arrolle. Y creo que podemos colegir en Cataluña que a pesar de los intentos del PP, la lengua y la cultura catalana están más que asentadas y solo una dictadura como la franquista las podría atacar, no nos engañemos. Y de los cerca de 8 millones catalanes casi todos defenderemos la cultura y el idioma catalán. Aunque también un porcentaje ámpliamente mayoritario pedimos conservar nuestros orígenes españoles en Cataluña, comenzando por un idioma que hablan 600 millones de personas en el mundo, lo cual también es un gran patrimonio de la cultura catalana, no lo despreciemos. Hemos de contar con lo que hay, que nos hace diferentes, más ricos culturalmente y más universalistas.
En este punto de la transcendente historia de relacción y confrontación entre Cataluña y España, solo pido que podamos filtrar nuestros sentimientos por el cedazo de una racionalidad situada en el contexto actual y no histórica solamente. Me pregunto si no, si será posible que en Europa los diversos pueblos se entiendan y solidarizen, después de que diversos imperios arrasaron y ocuparon a fuego y sangre territorios por doquier, y todos hemos sido hostigadores y zaheridos sin excepción, antes o después. Francos, Prusianos, Ingleses, Españoles, o Catalanes y Aragoneses antes en el Mediterráneo.
La historia sangrienta ha de servir para no repetirla, por eso la idea de Europa surgió como territorio común de los pueblos enfrentados, como federación y solidaridad, aunque después los gobiernos hayan traicionado a la ciudadanía al escuchar los cantos de sirena del capital. Solo veo posible una España y una Europa de solidaridad y progreso, que sea democrática, social y ambiental , pero para ello se necesita un proceso de federación progresivo y convergente.
¿Y si de verdad ponemos seny?
Antonio Fuertes Esteban
29 de julio de 2017
domingo, 11 de junio de 2017
Y seguimos como ratones girando la rueda
Las cinco entidades mayores en España (Santander, BBVA, Caixabank, Bankia y Sabadell) pasan a poseer, después de la compra del Banco Popular por el BSCH, el 76% de la cuota de mercado en términos de activos financieros. Sólamente el Banco santander Central hispano pasa a tener el 27% del total del negocio bancario en España.
Las próximas operaciones anunciadas son la posible compra de Unicaja y Liberbnak por quizá uno o varios de los grandes y la licitación y venta de Bankia ( con un 8% de cuota de mercado en españa)
La concentración del oligopolio bancario en españa ha sido espectacular, desde la crisis de 2008 las entidades de depósito se han reducido en 80 y en su desarrollo, paralelo a la bancarización, privatización y venta de las cajas han estado básicamente de acuerdo el PP y el PSOE después del pacto de Zapatero con Rajoy en 2011. Esto ha signficado aumentar considerablemente el poder de los grupos financieros privados en la economía y sobre la sociedad. Es un hecho incuestionable que si la izquierda económica y sindical no despierta y difunde los malos augurios a la sociedad civil, de no revelarse inmediatamente ante esta situación; que la democracia y el Estado de derecho tienen sus dias contados y la servidumbre al dinero marcará la forma de organización política definitiva de este país de mil demonios y pocas luces.
Estos llamados actores de izquierda son muy conscientes de la ruina que supone la privatización y oligopolización casi absoluta de las finanzas para la economía real, la sociedad y el estado de derecho en este país. No obstante siguen en la inopia, creyendo que el tiempo será benévolo y volveremos a recuperar unas cuotas de trabajo y bienestar análogas a tiempos pasados si explícita y únicamente nos mobilizamos por la sanidad, las pensiones, la educación, el trabajo digno,....etc. En un ritual permanente y eterno que se estrella siempre con la cruel realidad económica.
No han entendido aquello que "no puede existir un paraíso social en un cementerio económico" y que dentro de poco la capacidad de cualquier estado para reconducir la economía será nula o habrá de gestionar con cuentagotas las migajas que los grandes bancos le dejen, eso sí, después de que hayan exprimido hasta la última gota de beneficios.
Y la derecha en el poder nos seguirá diciendo aquello tan oido ya de "Ustedes quieren "el oro y el moro", pero ¿de donde quieren que extraigamos su financiación?"
No, no podremos mantener la sanidad, ni la educación, ni las pensiones, ni la RGC, ni la RBU, ni crear puestos de trabajo dignos, ni tener un parque de viviendas de protección social que garantice una vivienda digna, ni, ni, ni... Y eso es porque la izquierda está en el Pleistoceno en su apuesta ideológica y de proyecto, porque solo se dedica a quejarse y quejarse, sin luchar por alternativas económicas dignas, que son las que nos podrían empoderar. ¿Cómo vamos a poder financiar el estado de derecho sin una banca pública y la deuda del Estado acumulándose año tras año? ¿Cómo sin una fiscalidad progresiva y redistributiva? Si perdemos la economía, perdimos la batalla.
¡Que pena que nadie luche ya hoy por una banca pública, por una auditoría de la deuda! O los movimientos sociales fragmentados se unen para luchar denodadamente por una alternativa económica que avale sus reivindicaciones o no hay salida. El futuro es la servidumbre, seremos los ratones que hacen girar eternamente la rueda de su jaula y creen que avanzan.
¡CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DE BANKIA Y BMN Y SU TRANSFORMACIÓN EN UNA BANCA PÚBLICA, ÉTICA Y SOCIAL!
¡Por la unidad de la sociedad civil movilizada! ya y sin tardanza construcción de un
FRENTE CIUDADANO CONTRA EL PODER FINANCIERO
Desolado
Barcelona 11 de junio de 2017
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Campaña por una Banca pública
lunes, 8 de mayo de 2017
Derechos humanos, descontrol financiero y opacidad
El establecimiento normativo a nivel internacional de la libertad absoluta
de los movimientos de capital, es consecuencia de la emergencia y asentamiento
de políticas neoliberales en los gobiernos desde finales de los 70 hasta el
presente. En ello han participado activamente las instituciones financieras
internacionales FMI, BM y OMC y también la OCDE. Supone el cierre de un proceso
de desregulación financiera que comenzó en 1971 con la abolición de la paridad
dólar-oro y ha supuesto la práctica extinción del control de capitales
transfronterizos que dio estabilidad a la economía y las finanzas tras el
sistema de Bretton Woods.
Las bolsas de valores y mercados de capital sufren un proceso de
integración mundial que inaugura el nuevo sistema de las finanzas globalizadas
o globalización financiera. Mediante ella “Los grandes grupos bancarios y
fondos de inversión impulsan una infraestructura tecnológico-financiera que
reafirma la autonomía de las finanzas globales frente a la economía real y, en
ausencia de autoridades supervisoras globales plantean retos políticos de gran
alcance, que significan la independencia e influencia sobre los gobiernos
democráticos, inmersos en las redes de poder de los casinos financieros"[1].
La titulación de activos financieros que comercializa la antigua banca
tradicional, convertida ahora en banca financiera global, llena las bolsas de
valores y los mercados privados extrabursátiles OTC de derivados y sofisticados
productos financieros, desconectados de la realidad económica. Esto a pesar de
que la llamada ingeniería financiera se nutre con la titulación de cualquier
activo subyacente que pasan a constituir
codiciados bienes o servicios para los bancos, ávidos de liquidez, o para los
fondos de inversión que especulan con ellos. Esta actividad especulativa de la
banca financiera global carece absolutamente de supervisión y control, mientras
los grandes bancos aumentan su negocio convirtiendo en activos financieros
bienes como las hipotecas inmobiliarias, las materias primas agrícolas, la
deuda soberana o el petróleo.
Los paraísos fiscales – más allá de su fundamental dimensión para la
elusión, evasión, fraude fiscal y blanqueo de capitales, que es quizá la
dimensión más conocida - son instrumentos destacados de los actuales mercados
financieros globales e incontrolados, plataformas para operar comercial y
financieramente en los mercados mundiales. Fueron ampliamente utilizados para
la especulación inmobiliaria sobre los derivados de las hipotecas subprime que
originó la crisis y el Crash de 2008[2].
A estas alturas la crisis económica originada por el descontrol y la fiesta de
los mercados financieros se ha reconducido sistémicamente mediante la
socialización de las pérdidas de los bancos y un gran aumento del paro, la
pobreza y la desigualdad en el mundo, al mismo tiempo que se ha disparado de la
deuda soberana de los estados, que quedan así sometidos, como en el caso de los
llamados PIGS al dictado de la UE, FMI y de los bancos acreedores. En lo que
llevamos de crisis, derechos humanos básicos como el de una adecuada
alimentación o el de la vivienda, han sufrido una importante vulneración debido
a que es la sociedad en su conjunto la que ha sufrido las consecuencias de la
orgía descontrolada de los grandes capitales e instituciones financieras en los
opacos mercados financieros, en especial mediante sociedades mercantiles
interpuestas en los mercados offshore. Hoy continúa la sangría social mediante
la trampa de la deuda soberana, que prioriza el pago a los acreedores – que
además especulan con ella- sobre las medidas gubernamentales necesarias para el
desarrollo social y el cumplimiento de los derechos humanos más básicos.
Fue en 1997 que en su artículo en Le Monde diplomatique “Desarmar los
mercados”[3],
Ignacio Ramonet pedía un boicot desde las instituciones de gobierno a los
bancos y otras grandes corporaciones domiciliados en paraísos fiscales, así
como mecanismos disuasorios para poner coto a la especulación internacional en
unos mercados de capital totalmente libres y desregulados. Decía “La libertad
total de circulación de capitales desestabiliza a la democracia, por ello es
importante poner en marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la Tasa
Tobin”[4].
Esto fue después de constatar cómo la llamada Crisis del Este asiático en 1997,
había sumido en el descalabro económico y en la pobreza a países enteros,
después de que sus monedas se vieran atacadas por los especuladores sobre
divisas ante la coyuntura propicia de desestabilización económica, provocada
por un déficit en las reservas bancarias para hacer frente al endeudamiento
externo derivado de los préstamos a corto plazo adquiridos. Esta crisis originó
un efecto dominó que acabó afectando también a países de América Latina.[5]
Un ejemplo criminal paradigmático de la vulneración de los derechos humanos,
dada la falta de regulación y control de los llamados mercados, lo encontramos
en la especulación en los mercados de futuros actualmente financiarizados con
materias primas alimentarias, que en 2008 sufrió un avance exponencial cuando
los fondos que especularon con los productos derivados de las subprime hubieron
de buscar nuevos nichos financieros. Una explicación de estas operaciones en
los mercados de futuros extrabursátiles (OTC) la encontramos en el documento
“Navegando por los meandros de la especulación alimentaria”[6].
En 2008 materias alimenticias básicas como el trigo o el maíz duplicaron los precios
de 2007 en los mercados creando una crisis alimentaria de dimensiones globales
que afectó a gran número de países y provocaron huelgas y movilizaciones, en
ocasiones violentas, en países como Haití, Méjico, Argentina, Egipto, Somalia o
Afganistán. En 2011 se da un nuevo repunte en el precio de los alimentos y Esther
Vivas dice en un artículo en La Directa “Las revueltas populares en el Norte de
África y en Oriente Medio tuvieron entre sus múltiples detonantes la escalada
del precio de los alimentos”[7]
Pero la codicia por el negocio rápido de las finanzas adquiere cada día
nuevas dimensiones especulativas en ciudades como Barcelona. En una reciente
publicación en el semanal “La Directa”[8]
se denuncia la compra de edificios enteros destinados a reformar y vender o
alquilar, después de echar a los vecinos y aprovechando la burbuja en los
precios del alquiler en parte originada por los apartamentos turísticos o la
gentrificación de determinadas zonas de la ciudad. Al menos cuatro de los
fondos de inversión tienen relación con paraísos fiscales: Varia i Caso
Patrimonio Iberia SL, con sede en Luxemburgo. Galla Inv –clienta d’MkPremium–, con
vínculos financieros en la isla británica de Man & Lesing LWP Spain SL, con
sede en Malta.
La libertad existente en los movimientos de capital, unido a la
transformación de los mercados de valores y de futuros en mercados
fundamentalmente especulativos y a la enorme titulación y sofisticados
productos derivados propios de la ingeniería financiera; aumentan la presencia
de la banca global e inversores institucionales en las plataformas opacas de
negocio de los paraísos fiscales. A ello se une la opacidad en los canales de
transferencia telemática de las transacciones financieras (SWIFT) y en las
cámaras de compensación interbancarias o sociedades que efectúan registro y
contabilidad de dichas transacciones diariamente (Clearstream, Euroclear,…),
sociedades instrumentales denunciadas por su opacidad y sus vínculos con
paraísos fiscales, por el periodista de investigación Denis Robert[9]
en sus publicaciones.
Los procesos de liberalización económica en los mercados de capital y de
desregulación de las condiciones de los mercados financieros, a partir de los
80 del siglo pasado, han cultivado la opacidad y disparado la titulación de
activos y la ingeniería financiera, suponiendo grandes beneficios para la banca
y fondos de inversión en el gran casino financiero; al mismo tiempo que el
dominio de una economía especulativa sobre la economía real o productiva supone
grandes riesgos sistémicos y una transferencia continua de rentas del trabajo
hacia un sistema rentista y depredador de la economía. En este proceso de
financiarización de la economía los derechos humanos se ven continuamente
cuestionados, cuando no vulnerados al mismo tiempo que se corroe la democracia.
Como dice Ignaci Ramonet[10]
“El impuesto sobre las rentas
financieras es una exigencia democrática mínima. Estos beneficios deberían ser
sometidos exactamente a la misma fiscalidad a la que se somete a las rentas del
trabajo y esto no sucede en ningún lugar”.
Es necesaria la conjunción de las fuerzas críticas de la sociedad y
promover, desde la base, la construcción de un movimiento ciudadano de acción
social internacional que presione a los gobiernos para que legislen poniendo en
el centro de la acción política a las personas y no el beneficio de las grandes
corporaciones e instituciones financieras, como viene siendo habitual. En este
sentido hemos de saludar esperanzadamente los inminentes comienzos de un
movimiento internacional por la justicia fiscal y financiera, una de cuyas
patas ha tenido su última acción en la Semana de acción global por la abolición
de los paraísos fiscales (1 al 7 de abril del 2017), aprobada en el Foro social
mundial de Quebec 2016 y promovida por la plataforma Alianza global por la justicia
fiscal (GATJ). También especialmente felicitar la iniciativa del Gobierno de Ecuador
- que en enero de 2017, alcanzó en la Asamblea General de las Naciones Unidas,
la presidencia pro-témpore del llamado Grupo de los 77 (G77 ) que agrupa a 134
países en vías de desarrollo – de plantear como punto crucial bajo su
presidencia promover medidas normativas en la ONU para combatir los paraísos
fiscales.
En general la defensa de los derechos humanos en su articulado, es
inseparable de la lucha por hacer prevalecer la democracia frente al
capitalismo en su fase financiera, una democracia hoy día socavada por la
dictadura de los llamados “mercados” que para Vigueras[11]
“no es sino un eufemismo con el que los gobernantes y medios esconden la realidad
del poder incontrolado del entramado de los grandes bancos y fondos
especulativos que operan en el casino financiero global”
Antonio Fuertes Esteban
Barcelona, 7 mayo de 2017
[1] Juan Hernández Vigueras. “El casino que
nos gobierna” Ed. Clave intelectual 2012. (Introducción).
[2] Juan Torres López. “Porqué se cayó todo y
no se ha hundido nada?” Ed. Sequitur y ATTAC. 2010.(pg 81)
[3] Ignacio
Ramonet. “Desarmar los mercados” ( Le monde diplomatique en español. Diciembre
1997)
[4] Antonio
Fuertes Esteban “Tasa Tobin y Res publica” 2014.
[5] Comisión
económica para América latina y Caribe de Naciones Unidas ( UN CEPAL 1998) “Impacto de la crisis asiática en América
latina”.
[6] Observatorio de la deuda en la globalización.
“Navegando por los meandros de la especulación alimentaria” 2011.
[7] “La crisis alimentaria golpea de nuevo”
Esther Vivas. La directa nº 221. 2011
[8] Gemma
García y Jesús Rodriguez. “Comprar,
expulsar, reformar i vendre” art de en La Directa. 19/4/2017.
[9] Denis
Robert “Révélation$” 2001. La Boîte
Noire 2002, ambas en castellano en Ed. Deusto.
[10] Op. cit.
[11] Op.cit.
sábado, 21 de enero de 2017
Otra vez el "corazón partío"
¿ Comunes? ¡Cómo que comunes!
Apostar políticamente nos sirve para hacer valer nuestras opciones deseadas. Sin embargo ante el devenir, cualquier apuesta, como un amor herido, puede "rompernos el corazón" . A las personas, excepto en perversas masoquistas que las hay, nos emocionan nuestros valedores y aborrecemos a nuestros negadores. En mi caso particular, en los años anteriores a la crisis de 2008 y desde el año 2001, tuve el placer de conocer y tratar a Arcadi Oliveres, por entonces uno de los activistas más conocidos de Cataluña y que continúa siendolo. Arcadi fué para mí un maestro querido, tenía amor hacia él. No obstante fué una persona que legítimamente tomó una opción, un camino que me separó de él y sentí, como dice Alejandro Sanz, "el corazón partío". Esto sucedió a raiz de que junto a la monja Teresa Forcades co-fundaran el Procès constituent, eso sí con un lema " Independencia para cambiarlo todo". Con lo que a aquellos que compartíamos anhelos internacionaqlistas y altermundistas por otro Mundo posible, pero que no éramos independentistas, se nos "partió el corazón" y nos sentimos autodesterrados de este Procès. ¡Lástima, otra división en las clases populares!
Cuando mis heridas comenzaban a
curar y ya podía volver a compartir espacios con Arcadi, como un aliado
coyuntural de camino, para ciertas cuestiones. Otra apuesta de amor
político en Cataluña, los llamados "Comunes" vuelven a "partirme el
corazón" y esta vez tardará seguramente mucho en cicatrizar la herida.
El domingo 29 de enero tendrá lugar una asamblea dels "Comuns" en
Cotxeres de Sants y en él debatirán 6 ponencias. La que tiene que ver
con el eje nacional, se concreta así: Se propone "la creación de una
república catalana" que, una vez proclamada y ejerciendo su "plena
soberanía", decida si quiere o no asociarse con España. Esto solo
tiene una lectura, los Comunes apuestan y se pronuncian por la
independencia, cuando hasta ahora sólo lo hacían por el derecho a decidir.
Y otra vez me siento un outsider en la casa de la izquierda catalana,
un meteco. Un ciudadano libre del Mundo que no quiere más fronteras, ninguneado y expulsado de "casa nostra"
Durante dos años han
estado amasando mi corazón y mi conocimiento con cantos, que ahora
parece eran de sirena. Durante dos años hemos cerrado filas en torno a
la Colau, el Xavier Domenech o el Lluis Rabel por el derecho democrático
de los ciudadanos a elegir y ellos, por interés, convicción, educación o por
cortesía, me da igual, mantenían en secreto sus preferencias en cuanto a
la soberanía, conscientes que ello constituía uno de los elementos
sustanciales del cemento que mantenía unido el encoraginador movimiento de cambio político en Cataluña.
Claro que tantos espacios de pacto político con Puigdemont,
representante de la oligarquía de este país y con el comodín del juego
del poker político Junqueras, no podían acabar de otra manera. Me imagino
pactos de trastienda política sin por ello poder delimitarlos, la
política tiene esto.
Y la primera alarma que alguien lanzó en la
red ¿ Qué pasará con el caso Pujol / 3% despues de estos apretones de
manos de trastienda? Pero sobre todo ¿ Qué nos pasará a los ninguneados
votantes de los comunes no independentistas, durante dos años engañados y
ahora cornudos y apaleados? ¿Responderá nuestro corazón de comunes
acorralados, o por el contrario, sucumbirá y se sumergirá de nuevo en
el limbo político?
De momento no tengo respuesta a estas
preguntas, solo confusión, me siento herido y vulnerable. No obstante sí
que habrían de tener en cuenta una cosa nuestros líderes de "Comuns", la
política como la vida da muchas vueltas, lo que cuesta mucho construir se lo lleva un
vendaval en un momento y nadie sabe el mañana.
21 de enero de 2017
jueves, 22 de diciembre de 2016
Por unas finanzas democráticas, un bien común imprescindible
Uno de los proverbios más
conocidos de D. Antonio Machado dice “todo necio confunde valor y precio”. Hoy
nos viene de perlas para aplicarlo al sistema económico actual y sus valedores.
La hiperinflación del sector
financiero, que fue la causante de la última crisis y no ha sido corregida
mediante medidas reguladoras eficaces, continúa como latente amenaza de nuevas
crisis financieras que provocarían profundas crisis económicas, sociales y medioambientales.
Cuando en el Mundo la circulación
dineraria, relacionada con la especulación financiera con todo tipo de activos,
supone un monto de 9 billones (trillones anglosajones) de dólares diarios,
superando en más de 90 veces a la empleada en financiar la economía productiva,
que es la que crea valor, estamos hablando de la necedad del sistema y de los
economistas y políticos a su servicio, que no tienen en cuenta el valor que las
finanzas tienen o habrían de tener para el desarrollo de sociedades dignas,
justas y democráticas.
La gran mayoría de gobiernos y organismos
internacionales, orientados por políticas neoliberales, deja en manos de las
propias instituciones financieras su propia supervisión, sujeta a normativas
reguladoras muy lasas y flexibles (como Basilea II y III) y pone a los bancos
centrales a trabajar para suministrar liquidez a la banca cuando la necesita,
más que a supervisarla. De aquí la explosión de la crisis financiera que ha
generado un desorbitado nivel de deuda soberana en los países desarrollados,
para salvar de la quiebra a los bancos demasiado grandes para caer.
El sistema financiero actual está
al servicio de una economía ficticia de casino, que enriquece y da inmenso
poder a unas élites oligárquicas globales, en detrimento de la mayoría de las
sociedades, diezmadas por el paro, la pobreza o la desigualdad.
Poner en orden la economía
necesitaría de un giro radical en las políticas económicas y el primer objetivo
ha de ser sanear el sistema financiero y ponerlo a trabajar para una economía
al servicio de las personas y del medio ambiente. No obstante es una mínima
parte de la ciudadanía la que tiene conciencia de la necesidad de que se
regulen unas finanzas, que han sido vampirizadas por los poderes oligárquicos,
y hacerlas trabajar para el bien común.
Llegados al punto en el que estamos
hay que decir, porque ha sido así, que los gobiernos de izquierda y de derecha
en Europa son los que han legislado para el beneficio del capital y no de la
gente y es lo que nos ha llevado a esta situación. Pero hay que decir más, hay
que decir que en las décadas en que se han ido generando las condiciones de
esta debacle financiera, prácticamente nadie con peso dentro de la izquierda
social, sindical o política, ha estado vigilante, ni ha armado de razones a la
ciudadanía para que se organizara con el fin de evitar la actual dictadura de
los mercados financieros sobre la sociedad.
Es moneda corriente que los gavinetes
conservadores o neoliberales en los diferentes gobiernos de España, cuando la
ciudadanía critica o las fuerzas sociales o políticas que la representan
plantean partidas necesarias en los presupuestos para finalidades sociales,
salen con aquello de " ¿y como quieren ustedes que hagamos lo que piden? Ustedes
están fuera de la realidad, son unos demagogos, no hay entrada presupuestaria,
es imposible financiar el Estado social que piden".
Qué poco énfasis ha hecho durante décadas
la izquierda en el hecho de que las políticas neoliberales han puesto a trabajar a las finanzas en interés de la banca y grandes grupos inversores. Qué poco han advertido del
hecho de que las renuncias que han ido haciendo estaban suponiendo un robo a la
ciudadanía. Estamos hablando de que, en aras de la ortodoxia económica
imperante, se ha producido un giro en los procesos de acumulación del capital
que ha aumentado la brecha de desigualdad. Podemos apreciar cómo desde los 80, el proceso de enriquecimiento
de las élites ha ido aumentando los procedimientos, de la mera apropiación de
las plusvalías del trabajo a lo que vienen teorizando algunos neo-marxistas
como David Harvey: La acumulación por desposesión.
Uno de los ejes de esta
desposesión ha sido adueñarse de los sistemas de financiación desplazando a los
estados de las atribuciones financieras que estos tenían, lo cual convierte a
las corporaciones privadas en actor ineludible de todo tipo de proceso
económico a gran y pequeña escala.
Para ello los políticos siervos
han instituido en las diversas constituciones la libertad absoluta de
movimientos de capitales sin ningún tipo de control.
Para ello se ha acabado con la
banca pública y de proximidad, privatizando sus entidades y haciendo depender
las fuentes de financiación exclusivamente de los oligopolios bancarios globales
y especuladores. ¿Qué se ha hecho desde la izquierda social, sindical y política
por defender la banca pública y de proximidad?
Para ello han socavado la
fiscalidad suficiente, progresiva y re-distributiva, haciendo reformas
regresivas y prodigando las finanzas offshore y paraísos fiscales; o también
han basado su mayor negocio en la especulación sobre cualquier tipo de activo
sin ninguna carga impositiva a estas transacciones financieras. ¿Qué se ha hecho
desde la izquierda social, sindical y Política por defender una fiscalidad
justa, ambiental y solidaria?
Para ello han establecido en
Europa un Banco Central Europeo, independiente y libre de cualquier dependencia
política de las instituciones europeas y cuyo estatuto esta hecho a la medida y
beneficio de las grandes corporaciones y bancos y no de la economía de los
estados. ¿Qué ha hecho la izquierda social, sindical y política para reivindicar
un BCE y otros bancos centrales que beneficien a la ciudadanía europea y no a
los lobbies?
Para ello nos han encadenado en Europa al elemento de cierre de las politicas neoliberales, a través del tratado del euro. Con él impiden la soberania monetaria a los estados y, unido al sistema de competencia, crean una Europa de dos velocidades sin posibilidad de margen a los estados ante la crisis de la deuda y al deficit generados
Para ello nos han encadenado en Europa al elemento de cierre de las politicas neoliberales, a través del tratado del euro. Con él impiden la soberania monetaria a los estados y, unido al sistema de competencia, crean una Europa de dos velocidades sin posibilidad de margen a los estados ante la crisis de la deuda y al deficit generados
Por ello nos han llevado al
matadero, al tener que endeudarse el Estado y los ciudadanos para salvar a sus
grandes bancos y ahora, después de salvarlos, nos encadenan a una deuda odiosa
e ilegítima. ¿Qué están haciendo las fuerzas sociales, sindicales y políticas
de izquierda por impugnar auditorialmente esta deuda?
Las finanzas saneadas representan
un planteamiento holístico e incluyente a defender para una vida humana digna y
en este planteamiento todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas, que
de verdad quieren acabar con este sistema económico injusto, necesariamente han
de hacer un acto de reflexión y “contrición” y emprender la unión y la
resistencia al oligopolio financiero que hasta ahora no han realizado. Unir
esfuerzos para revertir sus medidas de rapiña de los últimos 30 años. Han de
ser firmes en la defensa de políticas rigurosamente antineoliberales. Ello
proponiendo medidas de control a los capitales; una banca pública, ética y
social y regulación eficaz de las instituciones financieras privadas;
fiscalidad nacional e internacional justa, ambiental y solidaria; abolición de
los paraísos fiscales; abolición de la deuda ilegitima; profunda revisión del
papel de los bancos centrales; construcción de la soberanía económica de los
estados; etc.
Si el pago de la deuda nos ahoga
económicamente, es porque tradicionalmente nuestro sistema fiscal no ha sido
suficiente para cubrir los gastos del Estado y porque hemos pagados los platos
rotos del juego bancario. Si el Estado se ha quedado sin fuentes de
financiación extrafiscales, es porque ha vendido su patrimonio y porque nadie
ha luchado en este país por la defensa de la banca pública y de proximidad. Todo
este planteamiento que supone un proyecto holístico de las corporaciones
financieras y sus lobbies ha de ser analizado como tal, pues sistema
financiero, deuda y fiscalidad forman parte de un sistema de interdependencias
mutuas.
Recuperar la unidad en la acción
social y política para plantar cara al sistema depredador neoliberal es un
imperativo de futuro. Las finanzas son un bien común imprescindible, el primer
bien común en un sistema de mercado y el capital se ha apropiado de ellas. Por
ello es necesario concentrar hoy la acción social y política en la
de-construcción de las políticas neoliberales, haciendo el máximo esfuerzo en
recuperar las fuentes de financiación, que son un seguro contra la deriva
totalitaria del mercado en su búsqueda incansable del beneficio.
¿Hay alguien que se plantee trabajar para construir desde la sociedad un ámplio Frente ciudadano contra el poder financiero?
Antonio Fuertes Esteban
22 de diciembre de 2016
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