martes, 5 de febrero de 2013

¡A la calle! que ya es hora de pasearnos a cuerpo

 
 
Es ¡tan evidente! Que tanto en el país Español como en el futurista país Catalán, la corrupción se ha instalado en la vida política desde hace años. Es ¡tan evidente! Que los sótanos de la Moncloa o del Palau de la Generalitat albergan secretos inconfesables que pudren los pilares de las instituciones democráticas.

Y en este momento, es ¡tan evidente! Que ningún partido político parlamentario o ...sindicato pactista de clase se mueve con la seriedad que las circunstancias requerirían, ni en España ni en Cataluña, por combatirlo.

¿Porque es mucho más fácil perseguirse a insultos y bastonazos dialécticos por los pasillos del congreso y espetarse "y tú más", que ponerse a la cabeza de una gran movilización ciudadana que acabe de una vez por todas con el virus que horada este país desde hace décadas?

Uno se inclina a pensar que en todos partidos y sindicatos ¡absolutamente todos! Hay corruptos en mayor o menor medida y que al saberse y no haberse exigido reponsabilidades internas, esto pesa como una losa e impide a los partidos y sindicatos tomar la iniciativa de movilizar a la sociedad civil cuando se da un escándalo de corrupción. Ya se sabe la pelota podría rebotar al campo propio.

Y ¿en Cataluña? En donde se ha escondido la rauxa, el valor político de la izquierda para denunciar la corrupción poniéndose en cabeza de movilizaciones ciudadanas. Pues resulta muy sencillo de explicar: mientras se camina en movilizaciones entre esteladas, el olor a podrido desaparece. Ahora ¿quien deja las esteladas en casa para movilizarse contra la corrupción simplemente?

Solo las redes sociales están convocando en las calles, pero la gente ya no se cree nada, estamos entrando en la más absoluta indiferencia. Con todo lo que ello significa para un país en profunda crisis como el nuestro. ¿Estamos esperando que vengan a salvarnos de fuera? ¿Quién? ¿Los poderes financieros?

Desolador paisaje territorial el nuestro, nadie lo estima lo suficiente para salir a las calles a salvarlo, a pesar de que se hagan loas a las patrias en ambos bandos. Esto trairá cola, el fascismo actúa por barrios…

No quiero volver a oir eso de que la mayoría de los políticos son gentes de bien que se ganan la vida honestamente. ¡NO! La mayoría de políticos o son corruptos, o tapan la corrupción de sus propias filas, que para lo que nos trae es lo mismo.

¡Indignos!  Solo me creeré en adelante a aquellos que pidan una profunda reforma de esta microdemocracia corrupta y salgan a las calles a defenderlo.
Adelante compañeros y compañeras del 15M de DRY, Yayoflautas, de las redes sociales, de la PAH, …etc. No espereis nada de lo que no sean vuestras propias fuerzas.

¡A las calles que ya es hora de pasearnos a cuerpo y pensar que , pues vivimos, proclamamos algo nuevo!