domingo, 26 de julio de 2015

Marchemos sobre Bruselas







Plataforma catalana EuroMarxes 2015


Hace años comprendimos lo que significaba la construcción europea a través de sus tratados, un proyecto del capital europeo para crecer en competitividad a costa de la mano de obra y de la ciudadanía en general. Sin embargo ha tenido que producirse un cambio de la economía principalmente productiva a la economía financiarizada y una crisis financiera y sistémica para que una gran parte de personas en la Unión Europea hayan tenido que comprobar en su propia vida hasta donde llega la tiranía del capital.

Después de que los estados han salvado a los bancos mediante el erario público, convirtiéndose la deuda privada en deuda pública, estos mismos bancos con el dinero del rescate y los préstamos sin apenas interés del BCE, se convirtieron, junto al Banco Central Europeo, en los grandes compradores de deuda soberana. El compromiso de pago que los gobiernos adquieren con los diversos acreedores, ha significado en diversos países un mecanismo de esclavitud a través de la deuda. La Comisión Europea, el FMI y el BCE (Troika) han impuesto las eufemísticamente llamadas “reformas estructurales” unas políticas de austeridad y recortes sociales a los pueblos, que están generando alarma social, paro, precariedad, pobreza y desigualdad insoportables. 

De entre todas las políticas antisociales, el pueblo griego es, desde 2010, el más dramáticamente tiranizado mediante la trampa de la deuda. Somos muchas personas en Europa que nos sentimos solidarios con el pueblo griego, sensibles ante el oprobio y el dolor que este pueblo valiente viene padeciendo.

Y mientras esto sucede los negociadores institucionales y lobistas de la Unión Europea y de Estados Unidos, de forma totalmente opaca, están entregando el control de la democracia, las normativas laborales, el medio ambiente, la alimentación, las patentes, los bienes, servicios y prestaciones públicas - como la salud, la educación o las pensiones – en manos de las élites económicas. Ello mediante los acuerdos de comercio e inversiones que se están estableciendo con las negociaciones del TTIP o el TISA.

Pero también está teniendo lugar un gran atraco a la ciudadanía europea por medio de los paraísos fiscales, mediante la elusión, evasión, fraude fiscal y blanqueo de capitales que vehiculan el producto de la rapiña, la corrupción o la criminalidad de esas mismas élites y delincuentes de toda calaña.

Y la idea de una Europa unida languidece mediante la realidad de la competencia interna y la insolidaridad entre sus países miembros. Se toman al mismo tiempo a nivel europeo crueles medidas insolidarias para contener la emigración, medidas que están legitimando en una parte de la ciudadanía actitudes o discursos xenófobos o racistas.

Esta no es la Europa que las fuerzas populares que lucharon contra el fascismo soñaron tras la Segunda Guerra Mundial, no es una Europa habitable, amable, igualitaria, solidaria. Las élites económicas y sus vasallos políticos, la están convirtiendo en un continente inhóspito, tiranizado por el poder del dinero y que se erige como fortaleza infranqueable ante el sufrimiento y desesperanza del Sur.

Son muchas las personas sin futuro o directamente esclavizadas o excluidas por esta Europa de los mercaderes que se afianza también depredando el territorio y el medio ambiente. Y hemos decidido decir basta a la tiranía del dinero, que ha raptado los instrumentos propios de la soberanía popular.

Igual que el despotismo continuo del Señor feudal provocaba la ira y la rebelión popular en la Edad Media, la humillación y empobrecimiento del pueblo griego ha sido la chispa que ha impelido a diversas fuerzas políticas y sindicales populares y movimientos sociales a proponer como medida urgente en el seno de la Cumbre alternativa europea (Alter Summit)  programar una acción urgente a nivel de ciudadanía. Cuando los gobiernos han rendido sus armas al capital, los ciudadanos habremos de rebelarnos contra esta Europa tiránica.

Se viene planificando desde marzo de 2015 una acción coordinada a nivel europeo. En ella se propone que se formen diversas columnas de ciudadanos y ciudadanas que confluyan hacia Bruselas entre los días 1 y 17 de octubre de 2015.

LA REBELIÓN DE LA MAYORÍA CONTRA LA ÉLITE TIRÁNICA ES NECESARIA ¡MARCHEMOS SOBRE BRUSELAS!