sábado, 17 de enero de 2015

No tan conspiparanoicos como nos quieren hacer creer




Sabemos que los 28 que ponen el tablero de Europa en Bruselas, que quien mece la cuna desde el otro lado del Atlántico y las corporaciones que dictan las reglas del juego harán lo necesario para evitar que nada ni nadie cuestione su poder o privilegio sobre el tablero global europeo. Nos lo dejaron ver cuando las situaciones que podían cuestionarles tomaban fuerza.

En Italia el triunfo del PCI en 1976 y el entente con la democracia cristiana de Aldo Moro abrieron una posible vía al cambio de tutelaje, hasta que el rapto y asesinato de Aldo Moro acabó con el posible cambio. Quién planificó el secuestro y el crimen, más allá del brazo ejecutor de las Brigadas Rojas, movió los hilos para evitar el cambio y sabía muy bien lo que hacía. Las posteriores declaraciones de Steve Pieczenick, enviado a Roma por la administración del entonces presidente de EEUU, Jimmy Carter, tras el secuestro de Moro, en las que desvelaba que su Gobierno “manipuló” a las Brigadas Rojas “para que asesinaran” al líder democristiano provocan desasosiego: “He estado callado hasta hoy, he esperado 30 años para revelar esta historia y lamento la muerte de Moro. Pido perdón a la familia, pero tuvimos que manipular a las Brigadas Rojas para que lo asesinaran. Las BR habían dado un paso demasiado grande y el país estaba cerca de la desestabilización total”, dijo Pieczenick. El crimen a día de hoy sigue sin resolverse.

Igual pasó con los posibles que estuvieron detrás del asesinato de Olof Palme en Estocolmo en 1986, el cual desde la socialdemocracia avanzada de cuño sueco lanzaba mensajes que incomodaban a muchos. La oposición a la política exterior estadounidense, en particular contra la guerra de Vietnam, las armas nucleares y la política del apartheid en Sudáfrica. La defensa que hizo con palabras y con leyes sobre el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino y la no intervención de los Estados Unidos en Cuba. Su ayuda económica a varias antiguas colonias del tercer mundo, como Vietnam,…etc. Fue famoso el enojo del dictador Franco por la foto en la que Palme transitaba por una calle peatonal de Estocolmo con una hucha pidiendo ayuda para los últimos fusilados del franquismo.

Los tornados sociales y políticos que se están generando en el sur de Europa, tienen su origen en las respectivas actuaciones de los poderes políticos diversos constituidos, el dictado de las corporaciones y quienes desde EE.UU han estado meciendo durante décadas la cuna europea; y su razón de ser en la indignación de pueblos de nuevo sometidos y su desafección hacia un sistema político-económico que no cuenta con las personas.

 Los poderes diversos que configuran el actual orden internacional ven con suma preocupación la aparición de fuerzas o movimientos políticos populares como Syriza o Podemos, que pudieran obtener la preferencia del electorado en las próximas legislativas. Ello se viene representando en las diversas declaraciones de personajes de relieve instalados en las caras poliédricas del stablishment económico, político, militar, social y mediático europeo y global. Y es que los impulsores de estas fuerzas políticas están de nuevo volviendo a mover y uniendo una mayoría de voluntades y adhesiones populares y planteando alternativas que podrían remover las bases del sistema establecido y ser referentes políticos para otros países.

Europa es hoy, al inicio de este fáctico año 2015, un hervidero social alimentado de fraudes políticos y de nuevas promesas que han regenerado esperanzas. La mano que mece la cuna quiere seguir segura de que “el niño duerme” pero no hace más que llorar y quiere trepar los barrotes que le atan, va para el siglo, a sus cuidados. El mal sueño europeo que provocó dos guerras mundiales se ve alimentado por la crisis y por la inconsistencia del proyecto que prometía redimir Europa de su horrible pasado. Resurgen brotes de la “guerra fría” en el este y nuevas potencias cuestionan la geoestrategia imperial y la soberanía del dólar. Un mundo árabe burlado y herido transpira hacia el exterior periódicamente bilis mortal por sus minoritarios poros fundamentalistas y se desangra en luchas fraticidas en su interior. Resurgen los viejos nacionalismos étnicos con ilusas pretensiones soberanistas y autistas del mundo global. Mientras todo esto se sucede a ritmos históricos acelerados por la total interdependencia global, algunos pensamos que los servicios secretos locales o globales del stablishment pueden haber intervenido de alguna manera en los sucesos trájicos que acabaron con la vida de 17 personas en París hace escasos días.

Las redes sociales se han ido llenando con explicaciones que cuestionan seriamente la versión oficial. Explicaciones que en principio sorprenden y cotejadas con el relato “incuestionable” de los vídeos y medios oficiales dan que pensar. ¿Alguien nos ha estado vendiendo un producto prefabricado como si fuera real? Algún experto de la novela negra diría que para ello faltaría un relato creíble alternativo, un móvil, el móvil del crimen. De momento el que se ha explicado convence a millones de personas que se han identificado con Charlie Hebdo y han puesto en el punto de mira de la indignación el fundamentalismo musulmán, y de paso han enrarecido el clima de la percepción europea hacia los seguidores del Corán. Sin embargo fuera de los grandes medios de comunicación están apareciendo vídeos descubriendo fallas incomprensibles y en los relatos oficiales que señalan, no solo como brazo ejecutor, sino también como único responsable planificador e intelectual, a un enemigo externo muy conveniente para el poder imperial en estos momentos y que viene del mundo árabe. Se están dando algunas interpretaciones minoritarias, pero muy incisivas y razonadas explicaciones alternativas que dan que pensar. Están ganando fuerza explicaciones como de que este atentado sea una “Operación de falsa bandera”, que el conservadurismo imperialista militar industrial proclive al choque de civilizaciones esté detrás o bien que sea una operación táctica de los servicios secretos orientada a contrarrestar y dificultar los movimientos sociales de cambio en Europa. Hay que decir que estos distintos móviles del crimen que se plantean en dichas interpretaciones se verían favorecidos al mismo tiempo por dicho acto terrorista.

De momento el Presidente de la República francesa Francoise Holande ya ha hecho un movimiento táctico para abanderar la respuesta que le piden EE.UU y sus ciudadanos. Ha enviado a Irak dos mil marines, doce cazas de combate Rafale, nueve Súper tendard, cuatro helicópteros y un avión de vigilancia a bordo del portaaviones Charles de Gaulle. Los intereses geoestratégicos de occidente se verán mejor respaldados con esta acción en Oriente Próximo.

El poder está enojado, no solamente por el cuestionamiento que de él se hace. Está claro que  las formas de la dominación, más democráticas o totalitarias no le enojan mientras tenga la sartén por el mango y al pueblo sometido, lo que le enoja es que alguien le ponga en jaque en alguna parte del tablero-Mundo, que diciendo las cosas claras se haga entender y cree adhesiones y que con un proyecto de cambio político aspire seriamente al gobierno de su país, cuestionando en él la hegemonía del “Gran Hermano”.

Los líderes de estos movimientos del sur de Europa están generando esperanzas de que sí se puede, e impulsando activos populares de fe cívica y de trabajo para “asaltar el cielo”. Nos toca a todos acompañar y luchar por este proceso que no es elitista sino de todos. Todos juntos hemos de demostrar que los líderes no solo son ubicuos y por supuesto hemos de cuidarlos mucho, sino que el cambio solo será posible cuando el cambio seamos nosotros mismos empoderados y que aún cuando los líderes sigan siendo importantes, no sean imprescindibles a pesar de todo. No obstante hemos de reconocer en este momento el valor político intelectual y moral de quienes se han puesto a liderar dichos proyectos populares poniendo en ello lo mejor de su vida a cambio.

Alguien, siempre vigilante, ha movido históricamente los hilos para que los conflictos que dividen y enfrentan a los pueblos sean posibles. Ello nos debería hacer reflexionar sobre cómo los poderes de la gobernanza global se van a enfrentar a las revueltas actuales. Sobre cómo van a tratar de combatir y reconducir los efectos sociales y políticos de la crisis, provocados por su gobernanza neoliberal, desregulada y descontrolada.

De momento la chispa se ha encendido y está lenta pero irremediablemente prendiendo. La xenofobia y el miedo al extraño en las sociedades multiculturales son factores que combaten la cohexion necesaria para que se desarrollen procesos de empoderamiento popular y de cambio político. No solo en Francia, Alemania, Ucrania y otros países del norte de Europa está incubándose el “huevo de la serpiente”, también en Grecia hay un fuerte movimiento de carácter fascista y xenófobo que en estos momentos se puede ver alimentado por hechos criminales como los de días pasados en París y que han conmocionado a la opinión pública europea, no lo olvidemos. Por eso antes de decidir en nuestro consciente que los fundamentalismos al uso son los responsables, preguntémonos por si no hay otros responsables en la sombra, o al menos no olvidemos quienes son los que hacen posible el desarrollo de dichos fundamentalismos, que los medios no colonicen nuestro pensamiento y nuestra voluntad.

No acabaremos este artículo sin una llamada fundamental y es a la necesidad de generar unidad popular, que ahora no debería ser de predominio étnico, sino internacionalista cosmopolita y de ciudadanía global, es nuestra esperanza y nuestro poder. Empoderarse individual, colectiva y globalmente es lo que puede hacer posible la democracia ante el continuo ataque de sus arcanos enemigos.

Antonio Fuertes Esteban
17/1/2015