lunes, 16 de junio de 2014

Por una Banca pública, ética y social y una Renta de ciudadanía garantizada para rescatar a las personas

 
 
El día 27 de junio a las 19 h, dentro de la Semana de la dignidad, promovida por organizaciones políticas y sindicales y diversos movimientos sociales y para reivindicar una Renta Garantizada de Ciudadanía para rescatar a las personas, se convoca una gran concentración en Barcelona para reivindicar la no privatización de Catalunya Banc y de Bankia y una banca pública como soporte a los derechos sociales. Se harán diversos actos simbólicos, cortando la Vía Layetana entre la sedes de Catalunya Banc y la sucursal de Bankia junto a Pl. Urquinaona.
 
Por una Banca pública, ética y social y una Renta de ciudadanía garantizada para rescatar a las personas
Hoy las clases populares sabemos que la crisis sistémica actual ha tenido su origen en el sistema financiero y que el auténtico poder, que es el de la gran banca, está aprovechando esta crisis para recortar los derechos y avances sociales conquistados durante décadas de luchas populares y para ello ha puesto a los gobiernos, europeos, estatales o autonómicos a su servicio.
El aumento del poder financiero sobre la política y la sociedad se concreta en la generación de un gran ejército de reserva de 6 millones personas paradas en el Estado español y 850.000 en Catalunya y en el gran aumento de la desigualdad y de la pobreza, mientras las entidades bancarias acumulan poder y beneficios a costa de la pérdida de derechos ciudadanos.
Ante este panorama de debacle social y de sumisión de los gobiernos al poder bancario, se viene efectuando una reforma del sistema financiero que abolirá la banca de proximidad que significaban las cajas y que concentrará todo el poder financiero en 5 grandes bancos, de los que 3 tendrán  el 70% del negocio bancario.  Cuando esta reforma financiera se está efectuando a costa de socavar la democracia y los derechos ciudadanos propios del Estado social hemos de decir ¡basta!
Evitar la quiebra del sistema bancario, aparte de los recortes para pagar una deuda en su mayor parte ilegítima y que se ha traspasado de  privada a pública, ha supuesto al erario público o al conjunto de la ciudadanía asumir unos riesgos totales de 1,2 billones de euros entre inversiones de capital - la mayoría de las que podemos considerar perdidas- esquemas de Protección de Activos, avales diversos del Estado y  préstamos del BCE a los bancos al 1 y al 0’25 y ahora 0’15%, de los que también somos avaladores y eso  para que con este dinero estas entidades hayan hecho negocio con la emisión de deuda del Estado,… etc.
La deuda pública es próxima al PIB del estado, 1 billón de euros. Los intereses pagados anualmente por esta deuda ascienden a 36.000 millones, más de lo que el Estado dedica a la educación pública. Si dispusiéramos de una banca pública se podría acceder directamente a los préstamos del BCE al 0’15 % y los intereses derivados de la deuda serían mínimos.
Disponer de una banca pública, ética y con control social significaría la posibilidad de contrarrestar el oligopolio bancario privado, mediante un servicio financiero de proximidad y al servicio del bien común. La sociedad podría disponer de un instrumento financiero público con el que poder vehicular el crédito a medianas y pequeñas empresas necesario para crear empleo,  la posibilidad de gestionar un parque de viviendas sociales de alquiler o unos servicios y prestaciones públicas dignas, entre ellas una Renta de Ciudadanía Garantizada que asegure la subsistencia digna de las personas en Cataluña.
Es un contrasentido depender de una banca privada para tener que cobrar cualquier ayuda del Estado,   esta banca que nos ha llevado a la crisis-estafa cobra todos sus servicios movido únicamente por su afán de acumular poder y riqueza; de la misma manera, cobrará sus servicios tanto al Estado como a los beneficiarios de las ayudas sociales. Son muchas las maneras como las entidades financieras pueden sacar un provecho de esta situación, ya sea cobrando unas comisiones  a los poseedores de las cuentas bancarias (imprescindibles, en estos momentos, para recibir cualquier ayuda), ya sea  especulando con el dinero de las ayudas que el Estado ingresa en la entidad y que el banco no transferirá de inmediato a sus beneficiarios.
No es posible promover una economía social dependiendo exclusivamente como ahora de la banca privada, necesitamos una banca pública al servicio de la sociedad y controlable por ella y sus representantes, esta es una condición de cualquier cambio social. Es por ello que la sociedad catalana tiene un reto en estos momentos y es luchar para evitar la privatización de las cajas nacionalizadas con costes significativos para la ciudadanía, Catalunya Banc y Bankia y para comenzar, construir con este patrimonio hoy público, la base de una banca pública ética y social, junto a los activos del  Sareb y el FROB.
Hoy la banca  privada no garantiza los servicios financieros necesarios a las personas. Para superar la crisis y poder avanzar hacia un nuevo modelo económico que rescate a las personas y no a los bancos, es imprescindible contar con una banca pública, ética y con control social.
Por una banca pública, ética y social al servicio de la Renta Garantizada de Ciudadanía y de los derechos ciudadanos!!
No a la privatización de Catalunya Banc y Bankia!! Rescatemos a las personas!!