sábado, 17 de noviembre de 2012

¡Ánimo telefónicos! estamos con vosotros




Ayer viernes, tuve el placer de compartir, junto a Qim Sempere, una tarde compañerismo, amistad y debate en el local del comité de empresa de telefónica, junto a los huelguistas y trabajadores que les acompañan. En este local de Barcelona " Marqués de Campo Sagrado 22" se está desarrollando la huelga de hambre, cuyo objetivo es que la empresa readmita al compañero Marcos, injustamente despedido por simplemente haber tenido una baja médica. 

Es en estas ocasiones extremas, cuando unos cuantos trabajadores dicen ¡¡basta!!, cuando se vive la parte más entrañable de lo que significa el compañerismo y la solidaridad en el mundo laboral; cargado por otra parte de estulticia diaria por la acción de los políticos y grandes empresarios sin escrúpulos. Los mismos que despiden a Marcos por el único motivo de caer enfermo.

Si bien los jueces declararon en principio el despido nulo, ante el recurso de Telefónica lo han declarado improcedente, por lo que la empresa tiene en sus manos no aceptarlo, y es lo que pretende. Veremos si rectifican ante la huelga de hambre de sus cinco compañeros y él mismo.

La presión que se está haciendo desde el comité de empresa para hablar con la directiva de telefónica está siendo boicoteada por esta. Ayer no quisieron recibir a dos representantes del comité de empresa. Cuando estaban obligados normativamente a dejarlos pasar en la sede de Diagonal y escucharlos. Los mossos de la puerta les impidieron la entrada.

Va quedando claro para quien trabajan nuestros poderes políticos y nuestras fuerzas del orden. Se pasan la ley por el forro cuando el que reclama es el obrero. De la misma manera que va quedando claro a quien sirven los medios en la Cataluña que nos deparan las fuerzas fácticas: políticos, grandes empresas y banca. Sin ir más lejos, el diario "El periódico", se entiende que por presión de "La Caixa" - que es accionista de Telefónica, ha introducido en su sección de selección de noticias a un miembro censor al servicio de esta sucursal bancaria "omnipotente" catalana. Entidad que a buen seguro regirá buena parte de los destinos de Cataluña si CiU consigue mayoría absoluta. El resultado es que dicho medio está censurando todo lo referente a la huelga de hambre de los compañeros y el significado de esta. De la misma forma que lo está haciendo "La Vanguardia" y no solo en la edición impresa, sino así mismo en los blogs anexos del diario, sabemos que a una blogera le han retirado el blog por publicar una entrada sobre la huelga. Y así, lo mismo podríamos decir de las televisiones autonómicas. El silencio que la oligarquía del dinero catalana ha trazado alrededor de los huelgistas, es cómplice y criminal.

También habría que animar a los compañeros telefónicos del comité de empresa y trabajadores en general, de las centrales mayoritarias en Telefónica, a ser menos ambiguos ante la huelga de los compañeros, mayoritariamente de la central COBAS, y a apoyar decididamente una acción como esta. La posición de estas centrales es: Apoyamos la reivindicación, pero así con huelga de hambre, no es la manera. Lo cual, sin ser buscado, contribuye a cerrar el velo de silencio sobre la delicada realidad de los huelguistas.

Ayer cuando Qim y yo entramos salía Cayo Lara que había tenido una reunión con los huelguistas y compañeros, a ver si si influencia se nota. Cuando el principal objetivo de una huelga de hambre de estas características, es causar impacto en la opinión pública, vemos como dicho intento está siendo silenciado por unos y otros. Sólo las redes sociales se hacen eco de ella.

Pero los compañeros, entrado el decimotercer día de huelga de hambre, están bien de salud, atendidos por un maravilloso equipo médico voluntario y con el calor de familiares, compañeros y activistas que pasan a darles su apoyo y cariño que es lo que no falta hacia estos compañeros. Ellos están decididos a seguir hasta forzar el blindaje a que están sometidos, y a Telefónica a readmitir a Marcos, el compañero despedido.

¡ánimo y un abrazo muchachos! ¡Estamos con vosotros!