sábado, 26 de mayo de 2012

El huevo de la serpiente



Antonio Fuertes Esteban
 
Mientras unos cientos de hobbits sin futuro y otros habitantes de la Tierra Media, se manifiestan en las puertas de CaixaMordor, la gran serpiente financiera culebrea por los subterráneos de nuestro Estado, colocando sus huevos aquí y allá. Es animal de instinto y sabe ubicarlos donde las condiciones ambientales son las óptimas. Tanto las condiciones de elevada presión institucional sobre la sociedad - a través de la cual se transcribe la crisis en paro y malestar social -, como las que favorecen la temperatura social necesaria para que eclosionen - en tierra de nadie, donde apenas hay ley, los poderes públicos han dejado a los ciudadanos en la más absoluta indefensión y los más fuertes sobreviven sobre los demás-.

Hannah Arendt y Elias Canetti vieron en la familia media alemana sometida a la crisis de "La gran depresión", indiferente y silenciosa, el caldo de cultivo del fascismo. Esas mismas ámplias capas medias que en 1933, inseguras, asustadas y buscando chivos expiatorios y salvadores, votaron al nacional-socialismo y encumbraron a Hitler. Las circunstancias actuales, a 4 años de la gran recesión de 2008, siguen las mismas líneas maestras, de diseño, para que el huevo de la serpiente eclosione. Todo ello ante una absoluta falta de rumbo político, una Europa en implosión, con una extrema derecha xenófoba o abiertamente fascista en auge y una izquierda de pensamiento débil y recuperada/recuperable por el sistema.

Efectivamente, una realidad lamentable es que este sistema de mercado capitalista, en su fundamentalismo ha secuestrado la democracia y recuperado a la izquierda, desvestida de ideología y prisionera del poder oligárquico en Europa. Una izquierda que de la socialdemocracia se escoró al socialiberalismo y que prisionera de sus desatinos (tratados de Mastrich y Lisboa) ha terminado naúfraga y arrastrada por las corrientes en aguas neoliberales; ya que, sin ideología ni programa con que trazar su propio rumbo, ha de seguir la pauta que le marcan los mercados.

El hito que representa el rescate de Bankia a costa de los ciudadanos, el mayor de una institución bancaria en nuestro país; requiere, según algunos medios, un pacto de Estado. ¿Que hará el principal partido de la oposición? ¿Pactará lo impactable? Esperemos que no, si aún queda una mínima dignidad política el parlamento ha de exigir responsabilidades políticas y penales y abrir una investigación.

Mientras la ideología sucumbe, de las tripas de la serpiente caen huevos aquí y allá y el futuro se llena de negros presagios.Para evitar lo peor, hay que recuperar el discurso democrático basado en el bien común.

Un ámplio movimiento ciudadano democrático, consciente, antifascista y anti-neoliberal es imprescindible. Un ámplio frente capaz de volver a desenterrar la política en su más noble acepción, ahora exiliada de los feudos parlamentarios y negada a la calle en beneficio de los lobbies del poder económico.   Ha de resurgir la ideología republicana: Igualdad! libertad! fraternidad! y planeta humano y sostenible!. ¡No podemos dejar eclosionar el huevo de la serpiente!