sábado, 6 de febrero de 2010

Y el rosal dejó de dar rosas rojas



Antonio Fuertes Esteban
ATTAC ACORDEM






Propios y extraños no dan crédito a sus ojos. Aquel rosal grande y frondoso alegría del jardín, que en un tiempo prometía llenar el jardín de buena simiente capaz de germinar y llenarlo todo de hermosas rosas rojas, se hizo tan grande que llenó parte del jardín, pero hace tiempo que no da rosas rojas como antaño.

Esa flor política roja, señal y promesa de la izquierda socialista, esa idea de deseo emancipador se extinguió. Las cosas del querer se confundieron con las cosas del poder y éste parasitó el rosal, que al ser privado de la savia de sus ideas, dejó de dar bellas flores.

Cuando veo a los auténticos artesanos bienintencionados del jardín socialista, a los viejos amigos, esforzarse en hacer volver las aguas al redil del pueblo me desespero, su esfuerzo bien merecería que las cosas volvieran a ser como antes, que la savia socialista volviera a correr libre y extensamente y alimentara el jardín. Pero hace tiempo me enseñaron a distinguir los deseos y la realidad, mal que nos pese a ellos y a mi.

El tiempo, como dicen, no pasa en balde y deja huellas aquí y allá. Las cosas son como son y como las hemos querido. Volver la vista atrás a comienzos de los 80 en España es volver a recrear aquellos momentos de explendor e inspiración donde parecía, que a pesar de los pactos con la oligarquía franquista, todo era posible. Sin embargo la historia clásica de todos los tiempos nos enseña que domeñar democráticamente el dominio del Poder requiere algo más que buenas intenciones, requiere voluntad firme y cuidar del jardín democrático a diario una vez se ha plantado.

Alguien me enseñó que cuando una ideología triunfa es cuando llega el verdadero peligro para su esencia. El arte de gobernar es el más difícil de las artes, pero con verdadera vocación de servicio público puede ser el más noble, porque significa entrega diaria al logro del bien común.

Sin embargo el arte de gobernar se ha confundido a menudo fundamentalmente con el ejercicio del poder aunque sea legitimado por los votos. Esta lectura de legitimación por medio de la voluntad popular expresada plebiscitariamente ha supuesto un ejercicio de poder elitista y que no ha fomentado la participación del corpus social.

Cuando las ideas y los valores socialistas no se cuidan año tras año, ni se transmiten a la sociedad, se van infiltrando en los aparatos políticos oportunistas, gente que busca el medro personal o promocionar con un carnet del partido, tecnócratas, etc… y al final estos son los que acaban dominando el aparato porque ese es su deseo y porque son astutos. Esta gente va desviando al partido de sus valores y fines iniciales, eso va pasando y nadie se entera, va pasando poco a poco, aunque algunos canten la Internacional con el puño en alto. Mi tío republicano aún me sigue diciendo “Toñín, cuando una idea triunfa los buitres acuden a abrevar”. Y así es difícil saber hoy a simple vista quien dentro del socialismo es socialista, o no lo es y solo va a conseguir poder o su medro personal. Aunque es verdad que “por sus hechos los conoceréis”.

Eso ha pasado hoy en el poder socialista. No!! No es que el Gobierno de España tome medidas antisociales y contra los intereses y la opinión de los trabajadores y ciudadanos en general porque los poderes económicos no le dejan hacer políticas sociales. Me parece una parte evidente del problema, pero si el Presidente del Gobierno es cautivo o está siendo extorsionado es porque durante años no ha cultivado el jardín y ha dado puestos clave a tecnócratas que han abandonado el jardín con tal de venderlo a parcelitas.

El "socialismo real" ha ostentado desde 1982 hasta el presente el ejercicio del poder durante 20 años, que no es poco porcentaje de nuetra joven democracia. Comenzaron en los 80 la necesaria modernización del país y el despliegue del estado social, eso sí no debieron deshacerse para ello de tanta empresa pública que tenía un contenido estratégico importante, cosa que profundizaron los populares y hoy estamos pagando.

Pero las luces de la modernización y la democracia se fueron desvirtuando y hoy nadie reconoce las ideas socialistas en la sociedad, la modernización se ha efectuado sin cultivar el jardín y a costa de las ideas socialistas. Los principios del pelotazo y el enriquecimiento rápido calaron y hoy la sociedad reproduce estos valores y sufre las consecuencias. Los gobiernos y el aparato socialista se han dejado penetrar por la ideología capitalista y vienen fomentado esta ideología cultural y socialmente desde hace años, o como mínimo han dejado de sembrar los valores socialistas.

Han ido calando en las políticas socialistas los patrones anglosajones o neoliberales, igual que en gran parte de Europa, así que hoy se han dejado ganar la batalla ideológica. Posiblemente como cínicamente se dice, los ciudadanos europeos prefieren votar a la derecha porque económicamente prefieren el original al calco, ello les da más seguridad.

Aparte de que en 20 años han desarrollado un conjunto de intereses como clase política socialista considerable, en parlamentos varios, municipios, empresas que subcontratan con la administración, federaciones de municipios, diputaciones, universidades, aparato judicial, confederaciones varias, empresas públicas, consejos de administración de Cajas de Ahorro y empresas, medios de comunicación, etc.. y así un montón de lugares de beneficio que cuestan de dejar, un conjunto de intereses corporativos, un aparato con cientos de ramificaciones de penetración social.

Pero todo esto además lo han construido pasito a pasito desde su "ilustración política" y adoptando los modelos tecnocráticos de gestión, que se caracterizan por su alejamiento de la percepción de los legos de la base y por no contar con la participación de la ciudadanía más que para que les vote cada 4 años. Para ello en elecciones despliegan a sus bases que movilizan contra el peligro de la derecha de toda la vida. Pero ya no se sabe donde están los límites ideológicos, al menos en lo que nutre el jardín, la gestión de lo económico.

Los líderes socialistas se encuentran en una diyuntiva: Tener que perseguir el interés de la mayoría preservando al mismo tiempo sus muchos ya intereses corporativos, cosas ambas que no siempre son compatibles. Para resguardar sus intereses tienen que salvaguardar una ley electoral injusta, las listas cerradas, resguardar la opacidad en las fuentes de financiación, y no han de morder la mano que les da de comer (han de tener cuidado de no mantener un discurso radical en fiscalidad, finanzas,..etc, han de sobreseer causas delictivas escandalosas de banqueros importantes, casos de cesiones de crédito o de cuantas secretas...etc)

Pero sin embargo para obtener votos han de radicalizar el discurso en época electoral haciendo ver que viene el lobo de la derechona. Han de decir que nunca disminuirán los derechos sociales, aunque luego lo hagan continuamente y lo repiten una y otra vez, como si repitiéndolo mil veces fuera a ser cierto. Y mientras tanto promueven y votan directivas vergonzosas y antisociales para la UE y a duo con la derecha, a eso nadie les obliga, pero lo hacen y aquí muy pocos sabemos lo que eso representa y ni siquiera se nos informa. Los demócratas de la Grecia Clásica se hubieran escandalizado de cómo el poder político mantiene a la ciudadanía en la desinformación y en la “idiocia”.

Lo siento, a estas alturas del S.XXI y a mi edad he visto ya muchos paisajes políticos y me cuesta mucho de creer que sólo sea que los poderes socialistas no puedan hacer otra cosa, que plegarse al dinero. Sí lo podrían hacer y aún estarían a tiempo si fueran creíbles para los ciudadanos y ciudadanas, pero votar por el menos malo no supone credibilidad y en España la desafección política es ya importante y ahora movilizar ilusiones ya cuesta mucho.

El poder tiene sus vericuetos y el querer los suyos, si socialismo es querer, estos líderes ya hace tiempo que dejaron de ser socialistas. Prima en política el interés corporativo de oligarquía de partido y el interés inmediato ligado a la votación cada 4 años y ésto no es socialismo, y no persigue el bien común.

¡No, no y no!, el tema político en este país ha dejado de ser fundamentalmente pobrecita izquierda que hay que redirigir a su redil, no quieren el redil del pueblo y prefieren los altos del G-20, o Davos. Esta izquierda no tiene remedio, olvidaros, hay que refundar no se si la izquierda o el paradigma político en su totalidad.

El quid de la questión ya no es izquierda o derecha institucional, es neoliberalismo o democracia económica y social.

Antonio Fuertes Esteban
ATTAC ACORDEM

Película
“Las cosas del querer”

4 comentarios:

Anónimo dijo...

el verdadero socialismo es la socialdemocracia en los paises nórdicos. Aquí somos una caricatura, aqui no hay separacion de poderes solo una partitocracia. Cuando lleguemos a los 8 millones de parados esperemos que haya una revolucion. A por la III Republica

Anónimo dijo...

Excelente. es la triste realidad del socialismo en este pais. Pero reconozcamos que la inocencia le duro poquisimo ¿un año? ¿dos?.
No sabe lo amargo que me resulta darle la razon.

Anónimo dijo...

Felicidades por el artículo. Cuando conocí Attac me sorprendió de sobremanera el que aun se veniera discutiendo, en algunos blogs vinculados, quien representaba mejor a la izquierda, si PSOE o IU. Me quede con la boca abierta que después de tantos años perdiésemos el tiempo en tal banal cuestión. Y no porque en su momento no fuese necesario, sino porque desde hace muchos años vengo presenciado como la izquierda se comporta en las diferentes administraciones donde “detenta el poder”. Lo entrecomillo porque creo que al final quien lo detenta son otros, quienes los compran y corrompen.
No pongo ejemplos, pues no acabaría nunca, solo expreso mi vergüenza y mi temor ante lo visto y presenciado, y digo temor porque es muy fácil pasar de administrador a represor cuando las condiciones lo exijan.
Seguramente nos toque pasar momentos muy duros, pues el poder real ante la desmovilización social y alineación de la población solo encontrara a unos pocos en la resistencia y seguramente sin trabajo. Somos los indeseables de la razón y ello tiene costes personales en momentos difíciles. Yo pienso seguir defendiendo mis ideas y humanidad pues me avergonzaría no actuar ante el desastre que se nos avecina.
Saludos.
Luís.

Llista dijo...

Un abrazo Luís, en las barricadas nos encontraremos.

Antonio Fuertes